Fiesta del PCE 2010

En la carpa de Cuba con la bandera de la Revolución

Ruta de Aigualluts cerca de Benasque

En la pradera después de Aigualluts, a los pies del Aneto.

Impresionante cascada de Aigulluts

La espectacularidad de esta cascada es para no olvidarse de ella.

Las Gradas de Soaso

Un espectaculo en los Pirineos Aragones

Cascadas de la Larri en, la espectacularidad alubrada a nuestros ojos

Un valle Glaciar eún vivo en los Pirineos Aragones

A los pies del las agujas del Pico Perramo, con su ibón

Otro rincón sin desperdicio pero muy duro de alcanzar

La Alhambra de Granada

La Alhambra desplegando toda su majestuosidad por la noche

La Alhambra de Granada

El patio de los Leones después de su restauración

Caracassonne

Ciudad Patrimonio de la Humanidad al sur de Francia

Mont Saint Michel

En la Normandia francesa se encuentra emplazada esta abadía espectacular

Castillo de Chambord

En el Valle del Loira, merece la pena ver este chateau

La Cueva de Zugarramurdi

En el norte de Navarra, se encuentra este lugar misterioso

En el alto del Mugrón

Una jornada de reivindicación con la Plataforma contra el ATC de Zarra.

Vista Labor de Torregrande

Edificio centenario con planta defensiva acastillada en Almansa.

Fiesta PCE 2012

Cayo Lara apoyo la reivindicación de la Coordinadora en Defensa del Hospital de Almansa para su no privatización.

Marchas de la Dignidad

En pleno tramo de Chinchilla a Albacete de camino a Madrid con las Marchas 22-M.

Fiesta PCE 2014

Un rato distraido con Cayo Lara en los puestos de la Fiesta del PCE.

Fiesta PCE 2014

Gines Fernandez el Director de Mundo Obrero, mítico periódico del PCE.

Marchas de la Dignidad Almansa

Movilización contra los recortes sociales y libertades colectivas, reclamando Pan, Techo, Trabajo y Dignidad 21.03.2015.

VIDEOS MARXISTAS, MATERIALISMO HISTORICO, DIALECTICA, SOCIALISMO CIENTÍFICO. FILOSOFÍA MARXISTA
PACIFISMO BURGUÉS Y PACIFISMO REVOLUCIONARIO
MARX: DIALÉCTICA, HISTORIA Y COLONIALISMOS
HISTORIA DEL MARXISMO:CLASE 1-INTRODUCCIÓN
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de enero de 2021

Biden ante la decadencia de Estados Unidos

Donald Trump deja el Gobierno de Estados Unidos en una situación de aislamiento internacional que el país no había vivido en mucho tiempo. Cerrado sobre sí mismo, con conflictos incluso con sus aliados europeos. Frente a una alianza entre China y Rusia, después de haber cedido espacio frente a esos opositores, que establecieron alianzas en regiones en las que hasta este momento había prevalecido la alianza con los Estados Unidos, como América Latina, Europa o el Pacífico.

Biden incluyó en su campaña sacar a Estados Unidos de su aislamiento internacional, lo que significa mucho más que eso: se trata del intento de revertir el ya largo proceso de decadencia estadounidense.

Paradójicamente, la decadencia de Estados Unidos empezó cuando, tras el colapso del campo socialista liderado por la URSS, el país se convirtió en la única superpotencia a escala mundial. Al tiempo que, habiendo llegado el ciclo desarrollista a su fin, el neoliberalismo se perfilaba como modelo económico predominante.

La espectacular expansión del neoliberalismo a escala mundial escondió otro fenómeno: la incapacidad del nuevo modelo para conquistar bases sociales de apoyo y estabilidad política, privilegiando los intereses del capital financiero. Asimismo, esta nueva política económica rompió con décadas de reducción de la desigualdad e inauguró un periodo de profunda y extensa concentración de la riqueza, cada vez en menos manos.

El modelo neoliberal, sin embargo, fue incapaz de activar el crecimiento económico y de generar empleos. La crisis de 2008, similar a la de 1929, arrojó la economía internacional a una recesión que no terminaría hasta la llegada de la nueva crisis, iniciada el año pasado.

Si antes Estados Unidos proponía un modelo centrado en las grandes corporaciones multinacionales, de las cuales las de la industria automotriz eran las más destacadas, pasó a proponer un modelo centrado en el capital financiero, no comprometido con el crecimiento industrial y la expansión de los mercados internos de consumo.

La decadencia estadounidense se manifiesta con la pérdida de la hegemonía del país en el mundo y con la decadencia de su economía y del modelo que propone para el mundo entero. Estados Unidos perdió su capacidad de liderazgo político e ideológico frente a China, que extendió sus relaciones en el mundo, teniendo como tarjeta de presentación su poder económico, que se consolidó gracias a su capacidad de recuperación tras la crisis recesiva de 2020.

Joe Biden propone rescatar la gloria pasada de Estados Unidos, comenzando con un importante plan de recuperación económica para el país. Un plan que, por un tiempo, tendrá el efecto de paliar la profunda recesión económica derivada de la pandemia, que cortó la recuperación que mostraba la economía hasta principios del año pasado.

A nivel político internacional, el regreso de los Estados Unidos a los Acuerdos de París tiene el papel simbólico de deshacer los reveses de la Administración Trump, restableciendo el bloque norteamericano, que tiene en Europa y Japón sus aliados fundamentales. Los países latinoamericanos, que fueron víctimas directas de la Administración Trump, como México y Cuba, ya conocen las posturas relajadas del nuevo Gobierno.

Pero los principales obstáculos para Biden provienen no solo de la situación de depresión económica en Estados Unidos y el mundo, sino principalmente de la expansión de la influencia de China y su alianza con Rusia, que ahora está presente en todos los continentes del mundo. Si el siglo XXI empezaba con la disputa hegemónica entre el poder decadente de Estados Unidos y el surgimiento de un mundo multipolar, en el que China y Rusia tendrían un papel fundamental, la crisis pandémica aceleró esta disputa a favor de China y Rusia.

En las relaciones con este bloque, Biden no tiene mucha capacidad de maniobra, manteniendo relaciones que fluctúan entre el conflicto y la convivencia, pero en un clima más desfavorable para Estados Unidos. En primer lugar, por la fortaleza de la economía china, que propone un modelo económico antiliberal, lo que explica la capacidad de recuperación económica del país asiático y su constante crecimiento récord en las últimas décadas.

Biden tendrá que remar contracorriente, sobre todo porque todavía tendrá que afrontar la acción opositora de Trump en casa. Hereda una situación de Estados Unidos en el mundo no solo de aislamiento, sino que también proyecta una imagen dolorosa, por la actuación de Trump, incluida la invasión del Capitolio, lo que incide directamente en la imagen idílica de democracia que Estados Unidos proyectaba al mundo.

La pandemia aceleró la disputa hegemónica en el siglo XXI, favoreciendo al bloque de potencias emergentes y un mundo multipolar. La tarea de Biden no será fácil.

 Por: Emir Sader

 

viernes, 25 de octubre de 2019

Análisis del documento de Lenin "El derecho de las naciones a la autodeterminación"


La Autodeterminación de las Naciones es una propuesta del programa de los marxistas rusos que en su apartado 9, explicita las bases y condiciones para alcanzar ese objetivo. En su día fue criticado duramente entre otros por el liquidacionista ruso Semkovski, el bundista Libman y el socialnacionalista ucranio Yurkévich, estos tres señores le dedicaron en sus periódicos un gran desprecio.

Lenin quiso hacer frente a esta ofensiva a través de este articulo refutando tales argumentos para desactivarlos, ya que consideraba no aportaba nada que no hubiese ya dicho Rosa Luxemburgo en su artículo de 1908-1909: La cuestión nacional y la autonomía. En esta obra Rosa Luixemburgo se suma a quienes criticaban el punto noveno del programa del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), el cual lo consideraba metafísico y abstracto.

Lo primero que les espeta es su ignorancia por no saber de dónde proviene esa reivindicación, aparecida ya en el programa ruso de 1903 y también en una decisión del Congreso Internacional de Londres de 1896. A Rosa Luxemburgo le echa en cara dejarse llevar por elucubraciones divertidas para conocer la voluntad de un pueblo, tampoco aclara si sus argumentos se basan en definiciones jurídicas o en la experiencia de los movimientos nacionales del mundo entero.

Lo que habría que decir es que el triunfo del capitalismo sobre el feudalismo se basó en gran medida al sostén de los movimientos nacionales y la estrategia de la burguesía de concentrar los mercados unificándolos en una unidad económica, derrotando a los diversos señores feudales diseminados por el territorio y de este modo adquiriendo una cohesión estatal alrededor también como especificó Lenin de un idioma, que hará factible la comunicación entre los integrantes de ese espacio conjunto.
Lenin lo resumiría de esta forma:

“Por ello, la tendencia de todo movimiento nacional es formar Estados nacionales, que son los que mejor cumplen estas exigencias del capitalismo contemporáneo. Impulsan a ello factores económicos de lo más profundos, y para toda la Europa Occidental, es más, para todo el mundo civilizado, el Estado nacional es por ello lo típico, lo normal en el período capitalista”.

De este modo recalca taxativamente que la autodeterminación de las naciones significa, yendo al grano y no perdiéndose en procedimientos jurídicos, si nos atenemos a los desarrollos históricos en paralelo y a las condiciones económicas de esos movimientos nacionales, se traduciría en una separación estatal del conjunto de una nación, constituyéndose un Estado nacional independiente.

Es aquí cuando Lenin comienza una argumentación basándose en el folleto de Kautsky “Nacionalidad e internacionalidad” para desarbolar a Rosa Luxemburgo, aduciendo de ella que tome citas de este texto de Kautsky y no se dé cuenta que lo que hace el autor es describir las mejores condiciones para darse un Estado nación. Le critica también que exponga la imposibilidad de poder llevar a cabo la autodeterminación de Estados pequeños como: Montenegro, Rumania, Serbia, etc. por la dependencia al capital y no vea como incluso grandes naciones como Rusia dependen del capital financiero imperialista. Le recrimina que confunda la autodeterminación de los Pueblos con la autodeterminación en lo económico. A este respecto pone el ejemplo de Asia con la aparición de un Estado como Japón, el cual ha desarrollado una potente producción mercantil, avanzando en el capitalismo y a la misma vez sojuzgando a otras colonias. Siendo así, ratifica las tesis de Kautsky “el Estado nacional es regla y norma del capitalismo”, contradiciendo a Rosa en sus argumentaciones.

En cuanto al planteamiento histórico concreto de la cuestión, Lenin explicaba lo siguiente. Primero de todo analizar en el contexto y con un repaso histórico al desarrollo del país se este estudiando, a la misma vez que comparándolo con otros países para ver sus particularidades concretas.

A este respecto habría que contextualizar lo siguiente. El régimen zarista sometía a las nacionalidades del imperio ruso a la más feroz opresión. Según el censo de 1897, el último bajo el régimen imperial, de una población de 129 millones de habitantes sólo 55,6 millones eran rusos, un 43% del total. Sin embargo, la lengua rusa, la religión ortodoxa oficial y la administración zarista eran impuestas al 57% restante, compuesto por decenas de nacionalidades y grupos étnicos: ucranianos, bielorrusos, polacos, finlandeses, lituanos, letones, judíos, los pueblos caucásicos, los pueblos turco-tártaros, moldavos, alemanes, etc. Para afianzar su dominio, el zarismo recurría a menudo a los pogromos —linchamiento masivo de un determinado grupo cultural— e incluso al exterminio de poblaciones enteras, especialmente en el Cáucaso. El carácter multinacional del imperio ruso, esa cárcel de pueblos, utilizando palabras de Lenin, se debió a su peculiar desarrollo histórico. Mientras que en el siglo XIX el capitalismo industrial estaba ya muy avanzado en el occidente europeo, en Rusia la servidumbre de la gleba no fue abolida jurídicamente hasta el año 1861.

Lenin distinguió, por tanto, dos épocas diferenciadas en el capitalismo: una de ellas la bancarrota del feudalismo y el absolutismo, correspondiendo por consiguiente a la creación de los Estados nación. la época en que los movimientos nacionales adquieren por vez primera el carácter de movimientos de masas Y la época donde las estructuras de estos países ya conformados en Estados burgueses capitalistas se han definido y como tal existe el antagonismo de clase entre proletariado y burguesía.

En esa línea Lenin explica:
“Lo típico de la primera época es el despertar de los movimientos nacionales y la incorporación a ellos de los campesinos, que son el sector de la población más numeroso y más "difícil de mover" para la lucha por la libertad política en general y por los derechos de la nación en particular. Lo típico de la segunda es la ausencia de movimientos democráticos burgueses de masas, cuando el capitalismo desarrollado, al aproximar y amalgamar cada día más las naciones, ya plenamente incorporadas al intercambio comercial, pone en primer plano el antagonismo entre el capital fundido a escala internacional y el movimiento obrero internacional.”

Estos párrafos son los fundamentales para hacer valer su crítica contra R. Luxemburgo, defendiendo a la misma vez el programa de los marxistas rusos, ante sus diatribas vacías exentas de análisis dialectico sin concretarlo en la observación histórica del fenómeno se da pone en Rusia.

R. Luxemburgo siempre defendería el derecho de Polonia a poseer una autonomía ante Rusia, como eje de sus estudios contrarios a la autodeterminación de los pueblos, concretamente en su artículo "El problema nacional y la autonomía".

A este respecto R. Luxemburgo en su cruzada contra el Derecho de Autodeterminación escribiría en clara oposición al programa de los marxistas rusos en su apartado noveno:
"...A pesar de lo elástico que es el principio del "derecho de las naciones a la autodeterminación", que es el más puro de los lugares comunes, ya que, evidentemente, se puede aplicar por igual no sólo a los pueblos que habitan Rusia, sino también a las naciones que viven en Alemania y en Austria, en Suiza y en Suecia, en América y en Australia, no lo encontramos ni en un solo programa de los partidos socialistas contemporáneos..."

Ante tales aseveraciones que no pretendían más que poner en evidencia del aislamiento de los marxistas rusos, Lenin discrepa de ella exponiendo que, en el planteamiento de ese punto del programa marxista ruso, lo que expresa no es como dice ella “el más puro de los lugares comunes” si no que está referido a los movimientos nacionales democráticos burgueses, que como es sabido ya terminaron sus revoluciones burguesas conformando su Estado nación, en cambio en Rusia no se da ese principio.  Recalcando para justificar su análisis este importante comentario:

“En la Europa continental, de Occidente, la época de las revoluciones democráticas burguesas abarca un lapso bastante determinado, aproximadamente de 1789 a 1871. Esta fue precisamente la época de los movimientos nacionales y de la creación de los Estados nacionales. Terminada esta época, Europa Occidental había cristalizado en un sistema de Estados burgueses que, además, eran, como norma, Estados unidos en el aspecto nacional. Por eso, buscar ahora el derecho de autodeterminación en los programas de los socialistas de Europa Occidental significa no comprender el abecé del marxismo.”

En Europa Oriental y en Asia, la época de las revoluciones democráticas burguesas no comenzó hasta 1905, de ahí se deduce que Rusia estaba en ese momento atravesando ese periodo histórico y de tal manera hacen explícito en su programa ese importante punto.

En este apartado del análisis de R. Luxemburgo criticado por Lenin, desliza el ejemplo de Austria para afirmar sus supuestos y Lenin le replica sobre la base de la constitución como Estado nación de Austria, distinguiendo diferentes condicionantes en Rusia y en Austria como la uniformidad rusa predominante frente a la heterogeneidad austriaca, aunque esta uniformidad sólo se daba en el centro del país, Siendo los alógenos (extranjeros) el grupo mayoritario un 57 % establecidos en la periferia. Al mismo tiempo le lanza una puya importante al identificarle en el programa de los socialdemócratas austriacos, a través del ponente polaco Reger, incluían entre sus aspiraciones la de la unificación nacional, de la libertad e independencia de sus pueblos.


A saber, La monarquía austriaca por aquel entonces se extendía por toda Europa central, desde la frontera con Suiza hasta la lejana Bucovina, en la frontera de Rusia con Rumania. Tenía una Constitución dualista en la que el reino histórico de Hungría contaba con un parlamento propio, radicado en su capital Budapest, en tanto el parlamento austriaco se encontraba en Viena. Tenían en común el arancel aduanero, la política exterior y el ejército. Las decisiones se acordaban en común entre los dos países a través de delegaciones a sus parlamentos respectivos. La constitución burguesa de 1867 prometía la igualdad de derechos, pero era papel mojado. Se propuso la idea de conformarse a la manera cantonal como en Suiza, estando en esto a favor el emperador austriaco Francisco José. El problema fue que las nacionalidades de sus ciudadanos eran diversas y variables en cada uno de los territorios y los choques entre ciudadanos, sobre todo lingüísticos eran frecuentes. En el reino de Hungría los magiares ocupaban un lugar privilegiado frente al resto de nacionalidades. Algo menos evolucionado, los problemas surgían por cómo llevar a cabo la modernización económica del país, la elección del idioma en la escolarización, sobre el idioma oficial o el vernáculo en los asuntos burocráticos.

En ese complicado Estado dual, la socialdemocracia austriaca no quería romper la conformación del marco legal. En su empeño de impedir la desintegración de la monarquía desembocó en el tratamiento no traumático de la llamada “autonomía cultural”, a la cual Lenin se opondría.

A diferencia de los austriacos, la socialdemocracia rusa el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), no tenía existencia legal bajo la autocracia zarista. Desde su primer Congreso (1898) defendía el derecho de las naciones a su autodeterminación, de acurdo con la célebre resolución de la II Internacional en el Congreso de Londres (1896), reafirmada como hemos dicho en el Congreso del POSDR de 1903. La rusificación brutal y sin escrúpulos le confería al Imperio zarista el grado de “cárcel de pueblos”.

La burguesía siempre va actuar como la clase hegemónica imperante, viene a decir Lenin en los movimientos nacionales, pero el proletariado debe aprovechar esta circunstancia y luchar por su ideal de emancipación, al interés de su lucha de clases. La burguesía siempre empujará hacia su objetivo y frente a él se ha de encontrar el proletariado sin garantizar nada a ninguna nación ni comprometerse a dar nada a expensas de otra nación. Este planteamiento es el que contrapone a los argumentos de “practicismo” de R. Luxemburgo ante el programa de los marxistas rusos. En este contexto habrá que recordar la Comuna de Paris, no fue practica a los intereses de la burguesía francesa, que incluso tuvo que aliarse con los mismos enemigos en su guerra para derrotar a los insurrectos.

Así se le espetaba esto a los marxistas rusos:
“Se nos dice: apoyando el derecho a la separación, apoyáis el nacionalismo burgués de las naciones oprimidas.”. ¡Esto es lo que dice Rosa Luxemburgo y lo que tras ella repite el oportunista Semkovski, único representante, por cierto, de las ideas de los liquidadores sobre este problema en el periódico de los liquidadores!”

En estas líneas lo que viene a decir Lenin es que mientras se oponía R. Luxemburgo a la autodeterminación de Polonia, estaba favoreciendo con sus argumentos a la clase burguesa nacionalista rusa, aún más feudal y retrogrado:

“En todo nacionalismo burgués de una nación oprimida hay un contenido democrático general contra la opresión, y a este contenido le prestamos un apoyo incondicional, apartando rigurosamente la tendencia al exclusivismo nacional, luchando contra la tendencia del burgués polaco a oprimir al hebreo, etc., etc.”

El planteamiento que desarrolla Lenin es un planteamiento de nulidad de privilegios de nación alguna, con una inquebrantable postura de igualdad entre naciones y obreros.

En este apartado de la reflexión de Lenin arremete contra el Partido Demócrata Constitucionalista, al que le echa en cara que nunca haya estado a favor del Derecho a la autodeterminación, a pesar de aparecer el subterfugio del derecho de autodeterminación cultural en su programa.

Centrados en los razonamientos de los señores Sávenko y Kokoshkin del Partido Demócrata Constitucionalista despliega Lenin su batería de ideas para vencer esas posiciones nacionalistas a ultranza del Estado ruso, hablando acerca del problema ucraniano. Ante tal desvarío uniendo a la crítica a R. Luxemburgo que expresaba posiciones favorables a que el divorcio fuese tratado por los Parlamentos centrales, presenta como ejemplo el derecho al divorcio que los mismos reaccionarios hablan de romper las familias si se lleva a delante y aduce que:
“Pero la democracia considera que los reaccionarios son unos hipócritas, pues, en realidad, defienden la omnipotencia de la policía y de la burocracia, los privilegios de un sexo y la peor opresión de la mujer; considera que, en realidad, la libertad de divorcio no significa la "disgregación" de los vínculos familiares, sino, por el contrario, su fortalecimiento sobre los únicos cimientos democráticos que son posibles y estables en una sociedad civilizada.”

Este capítulo se cierra desgranando una verdad irrefutable y es que al proletario con conciencia le da igual sea explotado por el burgués propio o el alógeno, si con ello significa no conseguir su emancipación. El obrero con conciencia de clase le son indiferentes los privilegios de los capitalistas rusos, como los de otra nación constituido o por constituir. El desarrollo del capitalismo proseguirá si no se enfrenta. Y así dice de mantener una profunda neutralidad con la burguesía de su nación ya que, si perciben desde el proletariado de otro país los apoyos a la burguesía nacional, ésta será recelosa y no confiará, debilitando la solidaridad internacionalista de clase. Y el negar el derecho a la autodeterminación, o a la separación, significa indefectiblemente, en la práctica, apoyar los privilegios de la nación dominante.

En el punto sexto razona sobre la separación de Noruega de Suecia y como R. Luxemburgo la utiliza para apoyar sus tesis. Le espeta si ha llegado a razonar en ¿si la socialdemocracia necesita, en un Estado de composición nacional heterogénea, un programa que reconozca el derecho a la autodeterminación o a la separación?. A lo que Rosa no responde y da continuas vueltas como cuando menciona al periodiquillo de Cracovia Naprzód, del cual se sirve para tomar la postura contraria a la que expresa. Le da un repaso histórico ateniéndose al materialismo histórico, demostrando los continuos roces entre estos dos países y así en agosto de 1905 a través de un referéndum decidieron no tener el mismo rey que Suecia. Le recuerda el hecho histórico de la integración de Noruega en el reino de Suecia:
“Noruega fue entregada a Suecia por los monarcas durante las guerras napoleónicas, contra la voluntad de los noruegos y los suecos hubieron de llevar tropas a Noruega para someterla. Después de eso durante largos decenios. A pesar de la autonomía de extraordinaria amplitud que contaba Noruega (Parlamento propio), constantes roces entre Noruega y Suecia, y los noruegos procuraron con todas las fuerzas sacudirse el yugo de la aristocracia sueca.”.
Esto fue en agosto de 1905 y Lenin siempre lo pondría como ejemplo del buen hacer autodeterminativo pacifico de una nación.

El punto séptimo del análisis versa sobre el reconocimiento de la socialdemocracia del Derechos a la autodeterminación. Tal como dice el acuerdo del Congreso Internacional de Londres celebrado en 1896, declara encontrarse a favor de tal Derecho, expresando sus simpatías a los obreros de todas las naciones que sufran el yugo de un Estado opresor. Cita a los srs. Semkovski, Libman y Yurkévich, los cuales parecen no conocer el acuerdo, pero en cambio R. Luxemburgo si lo conocería. Ella se basaría en el carácter declarativo de la Resolución para no darle la importancia que tenía. Este hecho sacó de los nervios a Lenin que indica en el análisis las tres posiciones se defendieron:

-         *El punto de vista de los “fraquistas”
-         *El punto de vista de R. Luxemburgo
-         *El que desarrollaría C. Kautsky

El punto octavo del trabajo de Lenin sostiene este la posición favorable de K. Marx a la autodeterminación de los pueblos poniendo como ejemplo a Irlanda, que en un principio no la veía, aunque luego si la apoyó con fuerza. Señala en las cartas de Marx el tremendo odio mantienen los obreros ingleses sobre los irlandeses y expresa que todas las infamias inglesas tienen su origen en la esfera irlandesa, señalando como una de las causas el sojuzgamiento de este pueblo por el inglés a través de las armas. Marx de este modo cambiaría su postura respecto a Irlanda como refleja esta anotación que realiza Lenin:
“La clase obrera de Inglaterra no podrá liberarse mientras Irlanda no se libere del yugo inglés. La esclavización de Irlanda fortalece y nutre a la reacción en Inglaterra”

El siguiente punto lleva a tratar el Programa marxista de 1903, relata las posturas incluso anteriores que dieron paso a este posicionamiento en el Congreso marxista, como por ejemplo la de Plejanov, al que los ponentes de la delegación polaca no le apoyaron, discutiéndole sus ideas. Sus posturas iban encaminadas a defender una "autonomía nacional cultural", lo cual significaba de alguna forma posicionarse al lado del partido liberal recién constituido, el Partido Demócrata Constitucionalista (Kadetes) de la Rusia de ese tiempo.

Los polacos fueron al II Congreso (1903), declarando que era imprescindible y urgente la unificación. Pero lo abandonaron tras de sufrir "reveses" en la comisión de programa, y su última palabra fue una declaración escrita, en la que se hacía la precitada propuesta de sustituir la autodeterminación por la autonomía nacional cultural tal y como figura en las actas del congreso.

Es en este apartado cuando Lenin carga contra Trotski advirtiendo que en ningún lugar los marxistas polacos dejan entrever la supresión del programa de los marxistas rusos el punto 9 del Derecho a la autodeterminación de los pueblos. Dice de él. ¡Trotski obsequioso, enemigo peligroso! Y le atribuye la expansión de chismes. Directamente lo califica de liquidador y sus palabras como atestiguan el escrito no hacían fiarse de él:
“Trotski jamás ha tenido una opinión firme en un solo problema serio del marxismo, siempre "se ha metido por la rendija" de tales o cuales divergencias, pasándose de un bando a otro. En estos momentos se halla en la compañía de bundistas y liquidadores. Y estos señores no tienen muchos miramientos con el partido.”

Finalmente, en el punto de conclusiones, Lenin defiende la postura de la inclusión del Derecho de autodeterminación de las naciones, alejarse de cualquier tentación nacionalista que enfrentase a los obreros de los pueblos entre sí. Propugnar la unidad de la lucha proletaria y de las organizaciones proletarias, su más íntima fusión en una comunidad internacional.

A modo de resumen diríamos que la disputa entre Rosa Luxemburgo y Lenin se salda históricamente a favor de este último ya que la reunificación e independencia de Polonia se daría en 1918, un poco antes de su muerte. Los calificativos de utópica o irrealizable dedicados al programa de los marxistas rusos se convirtieron en posibles y por otro lado las ideas de Lenin iluminaron el cielo de las naciones y obreros pretendían su emancipación del país opresor.

Por último, sacar la conclusión de que Lenin y los marxistas rusos consiguieron despejar todas las dudas nublaban este concepto focalizándolo en su trasfondo de clase en la cuestión nacional. Por eso sus posiciones eran bien esquematizadas y fundamentadas, sin caer en las tentaciones del nacionalismo de la burguesía de las nacionalidades oprimidas, ni tampoco en la represión de la burguesía naciente rusa, sojuzgadora de la clase obrera. Tenían que mantener firmemente una política de independencia de clase en todo momento. Por otro lado Lenin a lo largo de este trabajo de 1914 acerca de la Autodeterminación de los Pueblos deja entrever con sus análisis el no apoyar la Federación, ni las autonomías por ser herramientas utilizadas por liquidacionistas, burgueses y oportunistas.

lunes, 23 de enero de 2017

¿Puede Turquía ponerse del lado de Rusia?

Aunque Rusia tiene históricamente un pasado difícil en su relación con Turquía, y a pesar de que no olvida el papel que el actual presidente Erdogan desempeñó contra ella en la primera guerra de Chechenia, una posible salida de Ankara de la OTAN resulta muy interesante para Moscú. En el bando contrario, el Estado profundo estadounidense, que mantiene su ambición imperial a pesar de la elección de Donald Trump, está dispuesto a todo para mantener a Turquía en la alianza atlántica.

Para garantizar su supervivencia personal, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha desatado una gran purga contra todos los elementos pro-estadounidenses de Turquía, purga que se suma a la lucha que ya había emprendido contra Siria, contra el PKK [1] y, ahora, contra los mercenarios de Daesh, anteriormente bajo sus órdenes.

La destrucción de la influencia de Estados Unidos en Turquía se inició primeramente con la erradicación del movimiento Hizmet de Fethullah Gulen, el predicador islamista que trabaja para la CIA desde su exilio estadounidense en Pensilvania. Y ahora prosigue con la destitución –y frecuente arresto– no sólo de todos los militares turcos vinculados a Estados Unidos, sino de los militares laicos en general. ¡La prudencia nunca está de más!

El resultado es que 450 de los 600 oficiales superiores turcos destacados en la OTAN recibieron desde Ankara órdenes de regresar a Turquía. Más de 100 de esos militares han preferido solicitar asilo político en Bélgica, país sede de la OTAN.

La primera consecuencia de esa purga anti-laica es que el ejército turco queda decapitado por un largo periodo. En 5 meses, un 44% de los generales turcos han sido separados de sus cargos. Pero anteriormente, el 70% de los oficiales superiores ya fueron destituidos, arrestados y encarcelados en el marco del escándalo Ergenekon. Sin oficiales superiores capaces de garantizar su dirección, la operación turca «Escudo del Éufrates» se ha estancado.

Eso implica que Erdogan se ve obligado a revisar sus ambiciones militares para los próximos años, renunciando incluso a buena parte de ellas, ya sea en Siria, en Irak o en Chipre –3 países donde actualmente ocupa territorios. Eso lo llevó a abandonar el este de Alepo, en Siria, aunque no Idlib, y ahora se dispone a retirar sus tropas de Bachiqa, en Irak.

Desde la perspectiva de Washington, la posibilidad de que Turquía salga de la OTAN, o al menos del Mando Integrado de la alianza atlántica, ya provoca sudores fríos a la facción imperialista del poder estadounidense. En cantidad de efectivos, el ejército turco es el segundo más grande de la OTAN, después del ejército de Estados Unidos.

Sin embargo, también en Washington, la eventual salida turca de la alianza atlántica suscita más bien alivio entre los miembros de la facción del presidente electo Donald Trump, quien estima que Turquía es un país a la deriva.

De ahí el forcejeo de los neoconservadores por traer a Turquía de regreso en el «sentido de la Historia», léase el del «Nuevo Siglo Americano». Para lograrlo, Victoria Nuland, secretaria de Estado adjunta, está tratando de ofrecer Chipre al presidente Erdogan, un proyecto que la propia señora Nuland concibió después de las elecciones de 2015, cuando el presidente Barack Obama ordenó la eliminación del presidente turco.

Chantajeando al presidente chipriota Nikos Anastasiadis, la señora Nuland lo “incitó” a aceptar su «plan de paz» para Chipre: según ese plan la isla sería reunificada y desmilitarizada –en otras palabras, Chipre se quedaría sin ejército– y la OTAN desplegaría allí sus propias tropas, concretamente… tropas turcas. O sea, el ejército turco completaría su conquista de Chipre sin disparar un tiro. Si se negara a aceptar ese absurdo arreglo, el presidente Anastasiadis se vería enjuiciado ante un tribunal de Nueva York por su implicación como abogado en los negocios de la firma Imperium de su amigo ruso Leonid Lebedev que pusieron en juego 2 000 millones de dólares.

Resumiendo, una ruptura con la OTAN le costaría a Turquía el noreste de Chipre, que actualmente ocupa, mientras que quedarse en la alianza atlántica le aportaría el control de toda la isla.

Por supuesto, dentro de unas semanas el futuro secretario de Estado Rex Tillerson, ya nominado por Trump, podría sacar a Victoria Nuland del Departamento de Estado. Pero eso no quiere decir que el grupo que ella representa perdería todo acceso al poder. La señora Nuland es miembro de la familia de los fundadores del «Proyecto para un Nuevo Siglo Americano», que participó en la planificación de los hechos del 11 de septiembre de 2001. Su suegro, Donald Kagan, del Hudson Institute, instruyó a los neoconservadores y a los discípulos de Leo Strauss en la historia militar de Esparta. Su cuñado, Frederick Kagan del American Entreprise Institute, se ocupó de las relaciones públicas de los generales David Petraeus y John R. Allen. Su cuñada, Kimberly Kagan, creó el Institute for the Study of War. Su marido, Robert Kagan, percibe actualmente un salario pagado por el ex emir de Qatar en la Brookings Institution. Cuatro individuos, 5 tanques pensantes… una sola ideología.

Victoria Nuland, por su parte, fue sucesivamente embajadora de Estados Unidos ante la OTAN, portavoz de Hillary Clinton y organizadora del golpe de Estado de Kiev, en febrero de 2014. Ayudó al hoy presidente de Ucrania Petro Porochenko y a Erdogan a crear oficialmente la «Brigada Islámica Internacional» que ha perpetrado importantes sabotajes en Rusia y todo indica que el Estado profundo estadounidense dará continuación a su acción contra la futura administración Trump.

Quien prosigue la guerra en Siria es el grupo que está detrás de los Kagan, y su único objetivo es ahora mantenerse en el poder. El presidente Barack Obama no sólo no logró sacarlos de su administración sino que además una personalidad como Victoria Nuland, considerada figura de proa de la administración Bush, no encontró obstáculo para escalar posiciones en la administración demócrata y organizar una ola de rusofobia. Después de haber trabajado en perfecta armonía con Hillary Clinton, la señora Nuland nunca dejó –junto a su amigo Jeffrey Feltman, el verdadero mandamás de la ONU– de sabotear la diplomacia del secretario de Estado John Kerry.


Conocedor del carácter voluble de Erdogan, personaje siempre capaz de cambiar bruscamente de estrategia, Moscú tendrá que arreglárselas para tranquilizar al angustiado presidente chipriota Anastasiadis, o para proponerle a Ankara algo más interesante y lograr que se mantenga a medio camino entre Estados Unidos y Rusia.

Fuente
Al-Watan (Siria)

lunes, 18 de enero de 2016

El Petroleo y sus implicaciones político estratégicas afixian países.

Cuando se trata de las noticias sobre Arabia Saudí, la ejecución de Nimr al-Nimr –clérigo chiíta opositor– ha encabezado recientemente los titulares de la prensa; poco asombro ha habido. Está claro que el avejentado rey Salman bin Abdulaziz al-Saud y su hijo favorito –de 30 años–, Mohammed bin Salman, el nuevo ministro de Defensa que ya ha involucrado a su país en una clásica guerra-atolladero en Yemen, han hecho todo lo posible para que la muerte del clérigo se convierta en una provocación regional. 

El nuevo liderazgo saudí incluso rechazó entregar el cuerpo del ejecutado a sus familiares para que lo sepultaran y en cambio lo enterró junto con los más de 40 sospechosos de ser terroristas de al-Qaeda ajusticiados al mismo tiempo. En otras palabras, después de muerto, al-Nimr fue dejado en incómoda compañía. Esto puede ser interpretado como un insulto que va más allá de su sepultura. El provocativo mensaje escondido en el anuncio de su ejecución es tan obvio que Irán, donde predomina el chiísmo, muchedumbres de seguidores de la línea dura religiosa en ese país (con sus propias políticas de horrendas ejecuciones) se apresuraron a incendiar la embajada Saudí en Teherán. En los días que siguieron, mientras los saudíes rompían relaciones diplomáticas con Irán, acabó una fracasada tregua en Yemen (rápidamente, durante el bombardeo a ciegas de una casa fue alcanzada también la embajada iraní en Saná) y Arabia Saudí llamó a los países vecinos de profesión sunní para que también rompieran sus vínculos con Irán o al menos los redujeran; toda la exasperada región fue noticia a medida que crecían los temores de una guerra.

El 10 de septiembre de 2001, ¿presagiaría alguien que el corazón petrolero del planeta se convertiría en una década y media en una airada mezcolanza de países fallidos, feroces luchas sectarias y étnicas, diseminación de grupos terroristas y el primer “califato” de la historia? Si en una reunión de entendidos y expertos usted hubiese sugerido que Arabia Saudí, uno de los países más estables del mundo, un día podía empezar a perder cohesión, Libia colapsaría, Siria dejaría de existir e Iraq se transformaría en una tierra partida en tres, habría hecho reír a todos. Por eso, la reciente intensificación de tal estado de situación, que involucra a dos países con enormes reservas de energías fósiles es sin duda una noticia importante, aunque no quizá la más importante de la región.
Mi propio pronóstico podría ser una historia que pasó mayormente desapercibida en Estados Unidos. Sentada encima de una de las reservas de crudo más grandes del planeta y obteniendo el 73 por ciento de sus ingresos de la venta de petróleo (estos ingresos han bajado un 23 por ciento este año), la familia real saudí acaba de aumentar un 40 por ciento el precio de la gasolina en el surtidor. A pesar de que para los estándares internacionales continúa siendo baratísima, este hecho –que es como cobrar por el agua salada en medio del océano – es un indicador de que está pasando algo sorprendente. Tenga en cuenta que los gobernantes de esa monarquía están pensando en recortar en los próximos años otros subsidios similares: “electricidad, agua, gasóleo y kerosene”. Para decirlo de otro modo, el mayor productor de petróleo, un país de una riqueza asombrosa (y reservas de divisas extranjeras,) ya no se siente cómodo regalando la gasolina a su población, a pesar incluso de que esto forma parte de un arreglo al que se llegó hace muchos años para asegurar la paz en el reino.

El porqué de esto poco tiene que ver con Irán, Siria, Yemen, Iraq o el Estado Islámico. El problema es más fundamental, tal como nos lo explica Michael T. Klare, experto en energía e integrante regular deTomDispatch. El problema es el precio del crudo, que en los últimos 18 meses ha caído en picado. En cierto sentido, el negocio del petróleo –con su constelación de gigantescas empresas de la energía, hasta hace poco tiempo entre las más rentables de la historia, y sus países productores, que hasta muy recientemente marchaban muy bien– puede acabar siendo, en relación con los recursos naturales, el equivalente a un estado fallido; como Klare lo expone palmariamente, la cambiante economía del petróleo transformará el rostro político de nuestro planeta. Por lo tanto, no quite el ojo de Arabia Saudí. Ciertamente, las cosas podrían ponerse muy feas allí.

* * *

Agitación política en un tiempo de bajos precios de la energía
Mientras acababa 2015, muchas empresas de la energía en el mundo estaban rezando para que el precio de crudo rebotara en el fondo del abismo, restaurando así la normalidad de los últimos 50 años: un mundo centrado en el petróleo. Sin embargo, todo indica que en 2016 continuará la depreciación del “oro negro”; de hecho, esta tendencia podría mantenerse en la segunda década del siglo y aún más allá. Dada la centralidad del petróleo (y de los beneficios económicos que el crudo produce) en la ecuación de poder mundial, esta situación se traducirá en una profunda reorganización del orden político, una reorganización en la que países productores de petróleo –desde Arabia Saudí hasta Rusia– perderán importancia y peso geopolítico.

Pongamos las cosas en perspectiva: no hace tanto tiempo –en junio de 2014, para ser más exactos– el petróleo Brent, referencia mundial para el crudo, se vendía a 115 dólares el barril. En ese entonces, los analistas del ramo de la energía supusieron que en el largo plazo el precio se mantendría bien por encima de los 100 dólares y que podía subir poco a poco a niveles todavía más impensables. Estos presagios animaron a las empresas petroleras más grandes para invertir miles de millones de dólares en lo que dio en llamarse reservas “no convencionales”: el petróleo en el Ártico, las arenas bituminosas de Canadá, las reservas marinas a gran profundidad y el petróleo en formaciones de roca de esquisto (shale). En ese momento, parecía obvio que cualesquiera que fuesen los problemas técnicos y los costos de extracción, más temprano que tarde esas reservas de crudo proporcionarían excelentes beneficios. Importaba poco que el costo de explotación de esas reservas pudiera llegar a los 50 dólares por barril, o más.

Sin embargo, ahora el crudo Brent se está vendiendo a 33 dólares el barril, es decir, a la tercera parte del precio que tenía hace 18 meses, el umbral de rentabilidad de cualquier emprendimiento con “petróleo difícil”. Incluso peor, en un escenario facilitado recientemente por la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), los precios podrían no alcanzar el nivel 50 a 60 dólares hasta los años veinte de este siglo ni regresar a los 85 dólares el barril hasta 2040. En el mundo de la energía, esto es equivalente a un monstruoso terremoto –un preciomoto– que no solo condena muchos proyectos de “petróleo difícil” que ya están en marcha sino también algunos otros de empresas (y gobiernos) que se han arriesgado más allá de sus posibilidades.

La evolución actual del precio del crudo tiene implicaciones obvias para las mayores empresas del sector y todos los negocios secundarios –fabricación y provisión de equipo, operadores de torres de perforación, transporte marítimo, empresas de catering, etcétera– que dependen de ellas para su existencia. También amenaza con un profundo giro en las vicisitudes geopolíticas de los principales países productores de energía. Como resultado de ello, muchos de ellos, entre ellos Nigeria, Arabia Saudí, Rusia y Venezuela ya están viviendo problemas económicos y políticos (por ejemplo, las sacudidas por las que está pasando Nigeria por la caída del precio del petróleo son una ayuda para el grupo terrorista Boko Haram).

Una tormenta perfecta
Generalmente, el precio del petróleo se va para arriba cuando la economía mundial es robusta, la demanda aumenta, los abastecedores bombean crudo al más alto nivel y la capacidad de almacenar excedentes es escasa. Por el contrario, tienden a bajar –como ahora– cuando la economía mundial se estanca o decae, la demanda de energía se debilita, los abastecedores clave no son capaces de frenar la producción en consonancia con la caída de la demanda, los excedentes de crudo se acumulan y el abastecimiento futuro parece garantizado.

En los alegres años del boom del ladrillo, los primeros de este siglo XXI, la economía mundial era próspera, la demanda aumentaba sin cesar y muchos analistas presagiaron un inminente “pico” en la producción mundial [de petróleo] al que seguiría una significativa escasez. Lógicamente, el precio del Brent se puso por las nubes; en julio de 2008 llegó al record de 143 dólares por barril. Con la quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre del mismo año y el consiguiente derrumbe de la economía global, la demanda del petróleo se evaporó y ese diciembre el precio bajó hasta los 34 dólares.

Con fábricas cerradas y millones de trabajadores en el paro, la mayor parte de los analistas asumieron que los precios permanecerían bajos durante cierto tiempo en el futuro. Por lo tanto, imagine el lector la sorpresa del mundo del petrolero cuando, en octubre de 2009, el crudo Brent subió hasta los 77 dólares el barril. Apenas dos años más tarde –febrero de 2011–, otra vez superó el listón de los 100 dólares, donde prácticamente se mantuvo hasta junio de 2014.

Eran varios los factores que explicaban esta recuperación del precio del crudo, ninguno más importante que lo que pasó en China, donde las autoridades decidieron estimular la economía y para ello invirtieron con fuerza en infraestructura, sobre todo carreteras, puentes y autopistas. Añádase la incitación a la posesión personal del coche en la clase media urbana del país; el resultado fue un vigoroso aumento de la demanda de combustibles. Según el gigante del petróleo BP, entre 2008 y 2013, el consumo de petróleo en China dio un salto del 35 por ciento, de ocho millones de barriles por día a los 10,8 millones. Y China no hizo más que mostrar el camino: rápidamente, países en desarrollo como Brasil e India le siguieron justamente en un momento en el que la extracción en muchos yacimientos de petróleo convencional en el mundo había empezado a decaer. De ahí la carrera hacia las reservas “no convencionales”.

Este era más o menos el panorama a comienzos de 2014 cuando de pronto el péndulo del precio del crudo empezó a oscilar en la dirección contraria, cuando la producción en los yacimientos no convencionales de Estados Unidos y Canadá empezaba a hacer sentir su presencia por todo lo alto. Súbitamente, la producción de crudo en EEUU, que había caído de los 7,5 millones de barriles por día en enero de 1990 a apenas 5,5 millones en enero de 2010, empezó a aumentar hasta llegar a unos sorprendentes 9,6 millones en julio de 2015. Casi todo el petróleo extra había sido extraído en las formaciones “shale” de North Dakota y Texas. Canadá experimentó un salto similar en la producción, debido a que la fuerte inversión en la explotación de la arena bituminosa empezó a surtir efecto. Según BP la producción canadiense de petróleo trepó desde los 3,2 millones de barriles por día en 2008 hasta los 4,3 millones en 2014. No olvidemos que la producción también se elevó en, entre otros lugares, en las explotaciones profundas en el océano Atlántico, tanto en Brasil como en el oeste de África, que justamente entonces entraban en liza. En ese mismísimo momento, sorprendiendo a muchos, un Iraq destrozados por la guerra consiguió levantar su producción en cerca de un millón de barriles diarios.

La suma de todo esto fueron unos guarismos asombrosos, pero la demanda ya se había quedado atrás. En buena medida, el paquete de estímulos de China estaba agotado y la demanda de bienes manufacturados chinos se estaba ralentizando, debido al débil o inexistente crecimiento económico en Estados Unidos, Europa y Japón. De una impresionante tasa de crecimiento anual del 10 por ciento en los 30 años anteriores, China pasó a una tasa anual de un dígito. Pese a que se espera que la demanda de petróleo de este país se mantenga en aumento, ya no será nada parecido al ritmo de los últimos años.

Al mismo tiempo, el incremento de la eficiencia en el uso de los combustibles en Estados Unidos –el principal consumidor del mundo–, empezó a notarse en el panorama global de la energía. En lo más álgido de la crisis económica de este país, cuando la administración Obama rescató a General Motors y Chrysler, el presidente forzó un acuerdo con las principales automotrices para establecer un conjunto de normas de eficiencia que ha reducido notablemente la demanda de petróleo en EEUU. En el marco de un plan anunciado por la Casa Blanca en 2012, la eficiencia media en el uso de combustibles de los coches y vehículos ligeros fabricados en Estados Unidos llegará en 2025 a 4,34 litros por cada 100 kilómetros recorridos [54,5 millas por galón], lo que redundará en una reducción de la expectativa de consumo de petróleo del orden de los 12.000 millones de barriles de aquí a entonces.

A mediados de 2014 estos factores, y otros, han confluido para producir una “tormenta perfecta” en la contención del precio [del crudo]. En ese momento, muchos analistas creían que, como había pasado antes, los saudíes y sus aliados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) responderían disminuyendo la producción para sostener los precios. Sin embargo, el 27 de noviembre de 2014 –Día de Acción de Gracias, en EEUU– la OPEP frustró esas expectativas, aprobando el mantenimiento de los cupos de producción de los países de la organización. Un día después, el precio del crudo cayó otros cuatro dólares; el resto es historia.

Una perspectiva deprimente
A principios de 2015, muchos ejecutivos de las empresas petroleras tenían la esperanza de que esos datos cambiaran pronto y que los precios volverían a subir. Pero acontecimientos recientes han derrumbado esas expectativas.

Además de la continuación de la desaceleración económica de China y el repentino aumento de la extracción en América del Norte, el factor más significativo del poco prometedor panorama del petróleo –que ahora se extiende sombríamente a todo el 2016 y más allá– es la categórica resistencia saudí a cualquier propuesta de reducir su producción o la de la OPEP. El pasado 4 de diciembre, por ejemplo, los integrantes de la OPEP votaron una vez más a favor de mantener los cupos de producción en el nivel actual y, al mismo tiempo, bajar el precio del crudo en otro 5 por ciento. Como si esto no fuera suficiente, en estos momentos Arabia Saudí ha aumentado su producción.

Se han dado varias razones para explicar la resistencia de los saudíes a la reducción de la producción de crudo, entre ellas el deseo de castigar a Irán y Rusia por su apoyo al régimen de al Assad en Siria. Según el punto de vista de unos cuantos analistas de la industria del petróleo, los saudíes se ven a sí mismos mejor posicionados que sus rivales para aguantar un precio bajo en el largo plazo debido a su menor costo de producción y a la protección dada por las enormes reservas de la OPEP. Aunque la explicación más probable, que ya fue adelantada por los propios saudíes, es que están tratando de mantener un contexto de precios en el que los productores estadounidenses y otros operadores de crudo no convencional sean expulsados del mercado. “No hay dudas sobre esto; la caída de los precios de los últimos meses ha hecho que los inversores dejen de pensar en los combustibles de alto costo de extracción, entre ellos el petróleo no convencional de Estados Unidos, el de aguas profundas y los crudos pesados”, le dijo un funcionario saudí a Financial Times la última primavera.

A pesar de los esfuerzos de los saudíes, la mayor parte de los principales productores estadounidenses, se han adaptado a un entorno de precios bajos, reduciendo costos de explotación y abandonando las operaciones no redituables, aunque también muchas empresas más pequeñas se han declarado en quiebra. Como resultado de todo esto, la producción estadounidense de crudo, unos 9,2 millones de barriles por día, es ligeramente mayor que la de hace un año.

En otras palabras, aun a 33 dólares el barril, la producción continúa superando a la demanda global y parece muy poco probable que los precios aumenten en un futuro cercano. Especialmente desde que, entre otras cosas, tanto Iraq como Irán continúan incrementando su producción. Con el Estado Islámico perdiendo terreno poco a poco en Iraq y la mayor parte de los yacimientos petrolíferos más importantes todavía en manos del gobierno de Bagdad, se espera que la producción del país continúe su espectacular crecimiento. De hecho, algunos analistas pronostican que la producción iraquí podría triplicarse en los próximos 10 años desde los actuales tres millones de barriles por día hasta los nueve millones.
Durante años la producción iraní de petróleo ha estado maniatada por las sanciones impuestas por Washington y la Unión Europea, que le impedían tanto exportar crudo como importar del mundo occidental la más avanzada tecnología de perforación. Ahora, gracias al acuerdo nuclear con Washington, esas sanciones se están levantando. Según la Administración de información sobre la Energía de Estados Unidos (USEIA, por sus siglas en inglés), la producción iraní podría alcanzar los 600.000 barriles diarios en 2016 y aún más en los años siguientes.

Solo tres acontecimientos posibles podrían alterar el actual contexto de precios para el petróleo: una guerra en Oriente Medio que eliminara a uno o más de los principales abastecedores de combustibles; que Arabia Saudí decidiera reducir su producción para aumentar los precios; que se produjera un repentino aumento de la demanda mundial.

La perspectiva de otra guerra entre, digamos, Irán y Arabia Saudí –dos potencias que se odian en este mismo momento– nunca se puede descartar; aunque no se cree que ninguno de ellos tenga la capacidad ni el deseo de arriesgarse a acometer semejante empresa. Dada la caída en picado de los ingresos del gobierno de Teherán, que los saudíes decidan reducir la producción para incrementar los precios es algo más probable antes que después; sin embargo, los saudíes han expresado más de una vez su determinación respecto de no dar un paso en ese sentido, ya que eso beneficiaría a los mismos productores que ellos quieren eliminar, es decir, quienes explotan el crudo no convencional en Estados Unidos.

La eventualidad de un súbito aumento de la demanda parece ciertamente improbable. No solo que la actividad económica continúa ralentizándose en China y en muchas otras partes del planeta; además hay un inconveniente que debería preocupar a los saudíes al menos tanto como todo ese crudo no convencional que se está extrayendo en América del Norte: el petróleo está empezando a perder parte de su atractivo.

Mientras los nuevos ricos de China e India continúan comprando coches movidos por derivados del petróleo –si bien es cierto no al ritmo vertiginoso que se predijo alguna vez– un cada vez mayor número de consumidores de los países industriales tradicionales está mostrando su preferencia por los coches híbridos o eléctricos, y por los medios de transporte alternativos. Por otra parte, a medida que crece en todo el mundo la preocupación por el cambio climático, cada vez más jóvenes urbanitas están optando por una vida sin coches y se mueven en bicicleta o con el transporte público. Además, el empleo de energías renovables –solar, eólica e hidráulica– está en aumento y lo hará aún más rápidamente en este siglo.

Estas tendencias han propiciado que algunos analistas presagien que la demanda global de petróleo pronto llegará a un pico al que le seguirá un periodo de descenso del consumo. Amy Miers Jaffe, director del programa de energía y sustentabilidad de la Universidad de California, en Davis, ha sugerido que la combinación del crecimiento de la urbanización y el avance tecnológico en materia de renovables reducirá espectacularmente la demanda futura de crudo. “Cada vez más, las ciudades de todo el mundo están tratando de conseguir el sistema más inteligente de transporte público y al mismo tiempo penalizar y restringir el uso del coche particular. Las nuevas generaciones de Occidente ya han optado por la urbanización, la eliminación del viaje de cada día y el interés por la propiedad del coche personal”, escribió ella el año pasado en el Wall Street Journal.

Cambio de la ecuación mundial del poder
Muchos países cuya obtención de fondos depende en buena parte de la exportación de petróleo y gas natural y han conseguido una gran influencia como exportadores de petróleo ya estás experimentando una significativa erosión en su importancia relativa. Sus gobernantes, reforzados en otros tiempos por los altos ingresos proporcionados por el petróleo –lo que significaba dinero para gastar y comprar popularidad–, ahora están cayendo en desgracia.

Es el caso de Nigeria, por ejemplo, donde el 75 por ciento de sus ingresos provienen de la exportación de crudo; de Rusia, el 50 por ciento; y de Venezuela, el 40 por ciento. Con el petróleo a un tercio del precio que tenía hace 18 meses, los ingresos del Tesoro en los tres países se han desplomado y, con ello, la posibilidad de acometer iniciativas ambiciosas.

En Nigeria, la disminución del gasto del Estado más la rampante corrupción han desprestigiado al gobierno del presidente Goodluck Jonathan y dado lugar a la feroz insurgencia de Boko Haram, haciendo que el electorado nigeriano lo abandonara en las últimas elecciones e instalara en su lugar a un ex jefe militar, Muhammadu Buhari. Desde que asumió su cargo, Buhari ha prometido acabar con la corrupción, aplastar a Boko Haram y –en un claro signo de los tiempos– diversificar la economía para reducir la dependencia del petróleo.

Venezuela ha pasado por un shock político similar como consecuencia de la caída del precio del crudo. Cuando los precios eran altos, el presidente Hugo Chávez utilizó dinero proveniente de Petróleos de Venezuela S.A., la petrolera estatal, para construir viviendas y distribuir otros beneficios entre los pobres y los trabajadores venezolanos, consiguiendo así un gran apoyo popular para su Partido Socialista Unido de Venezuela. También buscó el apoyo regional ofreciendo combustibles subsidiados a países amigos como Cuba, Nicaragua y Bolivia. Después de la muerte de Chávez, en marzo de 2013, su elegido sucesor, Nicolás Maduro, trató de prolongar esta política, pero el petróleo no colaboró y, lógicamente, el apoyo público para él mismo y el PSUV empezó a flaquear. El pasado 6 de diciembre, la oposición de centro-derecha consiguió una victoria electoral y la mayoría de los escaños de la Asamblea Nacional; ahora intenta desmantelar la “Revolución Bolivariana” de Chávez, aunque los seguidores de Maduro han prometido una firme resistencia a cualquier acción en ese sentido.

La situación de Rusia sigue siendo algo más fluida. El presidente Vladimir Putin continúa gozando de un amplio apoyo y popularidad y, desde Ucrania a Siria, ha estado moviéndose con ambición en el frente internacional. Aun así, la caída del precio del petróleo y las sanciones económicas impuestas por la UE y EEUU han empezado a avivar algunas expresiones de descontento, entre ellas una manifestación de camioneros de larga distancia por el aumento del peaje en las autopistas. Se espera que la economía rusa sufra una importante contracción en 2016, y que esto afecte a la calidad de vida de la clase media rusa y dispare un aumento de las manifestaciones contra el gobierno. De hecho, algunos analistas creen que Putin se ha arriesgado a intervenir en el enfrentamiento sirio en parte para desviar la atención del deterioro de la economía nacional. También puede haberlo hecho para crear una situación en la que la ayuda rusa para llegar a una solución negociada de la cada día más enconada e internacionalizada guerra civil siria pueda ser intercambiada por el levantamiento de las sanciones a Ucrania. De ser así, es una jugada muy peligrosa; nadie –menos aún Putin– puede tener una certidumbre sobre el resultado.

Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de petróleo, también ha sido sacudida, pero parece estar –de momento, al menos– algo mejor posicionada para aguantar el impacto. Cuando el precio del petróleo estaba alto, los saudíes mantuvieron escondidas sus reservas, estimadas en 7,5 billones de dólares. Ahora, cuando el precio ha caído, han echado mano a esas reservas para costear generosos gastos sociales destinados a conjurar el malestar en el reino y para financiar su ambiciosa intervención en la guerra civil en Yemen, que ya está empezando a parecerse al Vietnam de Arabia Saudí. Sin embargo, durante el año pasado esas reservas han disminuido en unos 90.000 millones de dólares y el gobierno ya está anunciando recortes en el gasto público, lo que ha hecho que algunos observadores se pregunten durante cuanto tiempo podrá la familia real contener el creciente descontento popular en el país. Incluso si los saudíes fuesen a dar marcha atrás y limitar la producción de petróleo del reino para que vuelvan a subir los precios, es poco probable que esa producción fuese a aumentar lo suficiente como para sufragar las actuales y generosas prioridades de gastos.

Otros importantes países productores de crudo también se enfrentan con la perspectiva de agitación política, entre ellos Argelia y Angola. Los líderes de ambos países han conseguido el acostumbrado y engañoso nivel de estabilidad de los países de producción de combustibles mediante la típica largueza gubernamental. Esta situación se está agotando; eso significa que ambos países pueden verse ante importantes retos internos.


Es necesario tener en cuenta que sin duda los remezones producidos por el seísmo de los precios del petróleo todavía no han alcanzado toda su magnitud. Por supuesto, algún día los precios volverán a subir. Considerando la forma en que los inversores están cancelando en todo el mundo proyectos en el rubro de la energía, eso es inevitable. Aun así, en un planeta que está en camino de una revolución verde en relación con la energía no hay ninguna seguridad de que alguna vez se recuperen los niveles superiores a los 100 dólares que en otros tiempos se daban por sentado. Pase lo que pase con el petróleo y los países que lo producen, el orden político del planeta –que una vez descansaba sobre un precio elevado del crudo– está condenado. Mientras esto puede significar penurias para algunos, especialmente los ciudadanos de los países dependientes de la exportación de petróleo como Rusia y Venezuela, es posible que ayude a allanar el camino de la transición a un mundo movido por las energías renovables.

Introducción de Tom Engelhardt.
Michael T. Klare , integrante regular de   TomDispatch , es profesor de estudios sobre paz y seguridad mundial en el Instituto Hampshire

domingo, 11 de octubre de 2015

Rusia ataca al EI, EEUU pierde en Siria

Rusia esperó el mejor momento para decidirse atacar al llamado “estado islámico” (EI) en territorio sirio, a fin de mermar su capacidad de fuego destruyendo su armamento y sus bastiones de alto mando. Varias circunstancias se conjuntaron y fueron aprovechadas por Vladimir Putin, sus asesores de seguridad internacional y los generales del ejército ruso, como las siguientes:

1) Casi al término de la reunión de la Organización de las Naciones Unidas, donde muchas voces expresaron la urgencia de contener la amenaza terrorista, que azota territorio iraquí primero y sirio ahora, y la aprobación del Senado ruso del envío de tropas a Siria para el combate al terrorismo;

2) Tras el reconocimiento generalizado, también en el foro mundial, de que el sirio Bashar Al-Assad es el presidente legítimo porque tiene la representación de su pueblo, y pese a que Barack Obama y su secretario de Estado John Kerry, pugnaron por su salida e insistían juzgarlo como “dictador” al estilo Sadam Hussein en Irak (abril 2003) o Muamar el Gadafi en Libia (octubre 2011);

3) Que Siria ha solicitado a Rusia el apoyo militar —que presta sobre todo con armas para sus ejércitos a fin de resistir el acoso de los terroristas en su propio territorio, y parar así las masacres de inocentes. A lo que Rusia envió una muestra de su Fuerza Aérea para combatir a los extremistas;

4) Que la comunidad internacional ha insistido que los estadounidenses no hacen lo propio para combatir a los mercenarios capacitados por ellos mismos (ver el siguiente artículo de Michel Chossudovsky “Veintiséis cosas sobre el Estado Islámico que Obama no quiere que usted sepa” en: http://bit.ly/1KP8e3P);

5) Que el llamado EI, brazo de Al Qaeda y como tal creado por la inteligencia de EUA con el apoyo del M16 británico, el Mossad de Israel y las inteligencias de Pakistán y Arabia Saudita, debería ser “enemigo” de los estadounidenses. Una muestra son las decapitaciones practicadas por el autollamado EI es parte de los entrenamientos de yihadistas procedentes de Arabia Saudí y Qatar;
6) El preparado ejército sirio, con apoyo hasta cierto punto de la población, ha contenido los avances mercenarios y con ello los planes de Occidente de apoderarse de Siria eliminando al presidente Assad;

7) Que el grupo de combatientes a sueldo que pasa por “estado islámico”, se han ganado el odio internacional porque además de criminales, por una parte destruyen monumentos históricos como en Mosul, Palmira y por la otra trafican con las piezas robadas que pueden trasladar al mercado negro, bajo el justificante de “obtener financiamiento” de ese modo. Siguen en peligro los tesoros culturales por “crímenes de guerra”, aquellos sitios patrimonio de la humanidad en países como Afganistán (los talibanes también hacen lo propio), Irak, Libia, Mali, Yemen.

8) Las simples amenazas de extensión hacia aquellos territorios como Europa (la amenaza de llagar hasta España), por la propaganda yihadista, hace que incluso los países aliados de los estadounidenses se opongan a la alimentación del Frankenstein;

9) El descubrimiento vía las redes sociales de la treta del imperio gringo, de apoyar a este tipo de ejército camuflado de islamista, con la finalidad de apoderase de territorios geopolíticamente estratégicos (Siria está en el camino hacia el Mediterráneo desde Irak, para la construcción de oleoductos para el traslado del petróleo hacia Europa), ha detonado las denuncias sobre el financiamiento y todo tipo de apoyo. Entre otros puntos.

En este contexto, y tras los fallidos intentos de generar un conflicto contra Rusia a través del deterioro de la situación en Ucrania a lo cual su presidente Poroshenko se ha prestado, en donde Occidente está perdiendo la batalla los europeos que son los principales afectados, desde campesinos hasta empresas exportadoras hacia mercado ruso, ahora se suma Siria.
En pocas palabras, a partir de ahora, en Siria Barack Obama comenzará a saborearse la derrota de un intento más de generar un artificial conflicto  contra Rusia, porque por más que le busca no encuentra el pretexto real.

Como si los estadounidenses no hayan aprendido la lección que recibieron del pueblo vietnamita, tras la derrota de su ejército en la atroz guerra que duró  veinte años, de 1955 a 1975. Porque desde entonces el Pentágono pierde todas las batallas, tanto en el terreno con sus soldados de a pie, como por las tecnológicamente sofisticadas guerras muchos de los operadores de drones en países como Pakistán le han renunciado en masa, y en el contexto actual las pruebas están a la vista.
El gobierno de Barack Obama, con el deterioro internacional y las presiones que de la presencia de los terroristas en terreno sirio se derivan, está reconociendo no explícita pero sí implícitamente su derrota. Algo que muy probablemente no estaba entre los escenarios de futuro inmediato de sus asesores, ni de aquellos estrategas especializados en prospectiva siempre ocupados en el resguardo de los interese nacionales ya sabemos que de sus trasnacionales y su sistema financiero, incluso de las multinacionales de las guerras.

Una lección deja la histórica 70ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el único foro internacional hasta donde llegan las denuncias de todas partes del mundo (un escenario en donde Chávez dijo que “olía a azufre”, aquel 20 de septiembre 2006 desde la alta tribuna, y Muamar el Gadafi quien en octubre de 2011 pronunció un discurso que tal vez le costó la vida (¿qué sabe la señora Hillary Clinton de eso, quien antes de la caza de Gadafi visitó Libia?): el presidente Barack Obama escenificó en Nueva York, en la sede de la ONU, la actuación de un presidente como el ruso Vladimir Putin, quien con su política en el escenario internacional está cambiando el mundo rompiendo la hegemonía de los Estados Unidos de América.

Irrenunciablemente optimistas, diría Hugo Chávez en 2006, así ahora, está llegando el momento de las alternativas para el desarrollo autónomo de los pueblos, de sacudirse la presión del imperio estadounidense y sus políticas de sometimiento. Rusia está al frente y Obama sabe que China está detrás.


 Por Salvador González Briceño

domingo, 26 de abril de 2015

Un nuevo orden Geoestratégico


Una rápida visión de la situación internacional muestra, en primer lugar, que los conflictos alrededor del mundo están muy avivados. Como dice la Edición 2013 del Índice de Paz Mundial (GPI, por sus siglas en inglés): “El mundo es menos pacífico hoy que hace cinco años”. O como dije en anteriores notas: “las pugnas interimperialistas se han hecho muy fuertes en estos últimos años”. Sin olvidar, por supuesto, que las luchas de las masas proletarias empiezan a tomar un nuevo giro en casi todas las regiones del planeta (España, Grecia, Turquía, Brasil, India, etc. etc.). Esto obliga a las vanguardias comunistas a revisar sus estrategias para estar a la altura de las circunstancias históricas que se avecinan. En otras palabras, la lucha de clases, ahora como nunca, está muy acelerada en el planeta.

Y, en esas condiciones, Oriente Medio, es la región de mayor pugna interimperialista. Esto hemos venido recalcando, una y otra vez, a lo largo de nuestras investigaciones. En efecto allí, tras dos años de asedio militar estadounidense, bajo una dura resistencia del ejército antiimperialista sirio y la fuerte contención principalmente rusa han llevado en lo fundamental al fracaso de la línea militar de desgaste del todopoderoso estado agresor (Estados Unidos) cuyo resultado es un gran impasse de los poderes mundiales en esta región como esencia del equilibrio de fuerzas establecido últimamente en el mundo. Como dice 'El Diario el Pueblo', de China: "A pesar de que los tiempos han cambiado y del equilibrio de fuerzas en el mundo, algunos…siguen tratando a China con condescendencia” (1). Entonces, no es una retórica o una simple cuestión, la reacción de Rusia y China en el contexto actual. Es un asunto muy serio e importante que debe puntualizarse como es debido. Un asunto que en las actuales condiciones de extremo belicismo de los militaristas estadounidenses puede conducir fácilmente a la guerra o también a la “Paz Armada” en el mundo. Los grupos de poder mundial tienen la palabra.

Pero, para un mejor entendimiento de este asunto, es muy importante y crucial, conocer los extraordinarios cambios que vienen dándose últimamente en el mundo. Son cambios absolutamente relevantes que forman parte de la historia mundial de estos últimos tiempos.

Veamos algunos de esos cambios:

En el sistema de producción capitalista:

En primer lugar el sistema capitalista está en su etapa de gran usura imperialista en el que se forman, por supuesto, nuevas corporaciones monopólicas y su reproducción ya no viene de las factorías, sino, de las bolsas, los juegos de acciones y la especulación financiera. Este es un lastre muy pesado que arrastran los imperialistas. “Más del 95% de las transacciones financieras internacionales son estrictamente especulativas y con un plazo promedio de 48 hs. El monto de estas operaciones alcanza a 20 veces el PIB mundial. Su dimensión es de US$ 1.200 billones (millones de millones o trillones en inglés y portugués). Esta monumental burbuja de capital ficticio es la causante del colapso financiero iniciado en 2007-2008 que aún zarandea la economía mundial. Es una forma de pillaje de los países hegemónicos sobre la riqueza de los demás países del planeta” (2).

En Estados Unidos esto es muy dramático: la participación de la manufactura en la economía estadounidense en el 2010 fue solo del 11 %. Recordemos que en 1953 esta cifra bordeaba el 28 %. Este es un asunto que pinta de cuerpo entero la real situación de este país. Aquí una nota muy interesante que demuestra por qué la innovación por la innovación no va salvar la economía: “Otro argumento de los optimistas es que la impresión 3D y los micro robots revolucionarán la manufactura. Este es un viejo cuento, relatado de una forma u otra desde que General Motors presentó el primer robot industrial en 1961. La productividad manufacturera, impulsada por robots y otras máquinas, se ha mantenido saludable a lo largo de la posguerra. Pero la participación de la manufactura en la economía se ha encogido, de 28% en 1953 a 11% en 2010. (3).

Y, de acuerdo a lo anterior, el sector servicios de este país (Estados Unidos) llega en 2012 a la increíble cifra del 79 %. Por supuesto esto es, a mi juicio, en detrimento del sector industrial como hemos visto más arriba. “Según esos punto de vista, la mayoría de los países desarrollados poseen una fuerte economía de servicios. En Europa, el 66% de la población trabajadora lo hace en el sector servicios, dice. En los estados Unidos esta cifra alcanza nada más y nada menos que el 79, por ciento. (4).

Algunos pueden decir que estos datos son del año 2007 y 2008. Aquí tengo los más frescos, son de los primeros días de este mes (junio) y de este año (2013) que indican que el asunto estaba complicándose aún más y está referida a que varias empresas estadounidenses estaban llevando sus beneficios fuera de este país (Estados Unidos). Las notas son muy claras: “Al menos 18 grandes compañías estadounidenses, entre ellas Apple, Nike y Microsoft, concentran parte de sus beneficios en los países con normas fiscales débiles, a fin de evadir impuestos, comunicó el lunes (03 de junio de 2013) el centro 'Citizens for Tax Justice' (CTJ)…El informe realizado por el CTJ detalla, además, que estas empresas si transfirieran sus beneficios del extranjero a EE. UU., tendrían que pagar una tasa de impuestos por encima del 30 %, pero en los países en los que han depositado su dinero actualmente pagan unas tasas de impuestos muy bajas. El CTJ estima que estas 18 grandes empresas habrían acumulado unos 282 800 millones de dólares en los paraísos fiscales, eludiendo de esta forma el pago de 92 millones de dólares a la administración fiscal estadounidense” (5).

Y, de acuerdo a esta misma tendencia, en los dos principales países imperialistas occidentales (Estados Unidos e Inglaterra) las necesidades alimentarias estaban en crecimiento. En Estados Unidos hay 46 millones de personas que necesitan cupones alimenticios para sobrevivir. En Inglaterra 500.000 británicos recurren a ayuda alimentaria. El asunto es muy grave. Veamos las dramáticas notas que vienen desde Gran Bretaña. Esta es una nota de mayo de 2013. Es decir, son notas recientes: “El número de personas que recurren al Banco de Alimentos superó las 500.000 en Reino Unido, según un informe conjunto de las organizaciones benéficas Oxfam y Church Action on Poverty. El Banco de Alimentos del país distribuye entre los necesitados los alimentos donados por los productores e distribuidores. ‘La escandalosa realidad consiste en que cientos de miles de personas recurren a la ayuda alimentaria. La reducción de la asistencia social que llegó demasiado lejos provocó la pobreza, las privaciones y el hambre a gran escala. Es inadmisible que suceda en el séptimo país más rico del mundo’, declaró el director de Oxfam, Mark Goldring al periódico Independent. Según el rotativo, el número de necesitados que recurren al Banco de Alimentos aumentó al menos tres veces el año pasado frente a los anteriores y sigue creciendo por la recesión económica y los recortes de salarios y prestaciones sociales. (6).

Asimismo, es inquietante la pérdida de un millón de puestos de trabajo en los últimos seis meses en Europa. ¡Perdida de un millón de empleos en solo seis meses! Con esto asciende a 26 millones los europeos sin empleo. Los índices de paro en los sectores juveniles, realmente son espantosos, en algunos países sobrepasan el 50 % (Grecia, España). ¡Increíble! Es una nota que más o menos indica la grave tormenta de crisis en que está sumergida Europa en estos últimos meses y que las prensas occidentales esconden miserablemente. Mi fuente indica lo siguiente: “La condiciones del empleo en la Unión Europea se siguen deteriorando, como lo demuestra el que un millón de personas hayan perdido sus puestos de trabajo sólo en los últimos seis meses, señaló hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que hoy (10 de abril de 2013) celebra en Oslo su novena reunión europea regional…Según la OIT, "el desempleo a largo plazo se está convirtiendo en un problema estructural para muchos países europeos" y en 19 de ellos "más del 40 por ciento de las personas sin trabajo son considerados desempleados de largo plazo, lo que significa que están fuera del mercado laboral por más de un año"…Con la evidencia de 26 millones de europeos sin empleo, la OIT insistió en la urgencia de cambiar las políticas de austeridad actuales por otras enfocadas en la creación de empleo” (7).

En la estructura económica mundial:

China ha desplazado a Japón en 2010 como segunda mayor economía del planeta. No olvidemos que Japón ocupaba ese puesto desde 1968 y China en 1978 sólo pesaba el 0.4% de la economía mundial. Entonces los cambios han sido extraordinarios. Unas notas a este respecto: “Así, la economía china dejó atrás en el 2010 a su vecina japonesa y se situó detrás de Estados Unidos, un puesto que la economía oriental ocupaba desde 1968. Jean-Francois Huchet, director del Centro de Estudios sobre China Contemporánea en Hong Kong, consideró que al cabo de tres décadas de reformas y de crecimiento desenfrenado es totalmente normal que un país tan poblado como China llegue a competir en términos absolutos con un país como Japón. Lo extraordinario es que a principios de las reformas en 1978, China solamente pesaba 0.4% del comercio internacional...” (8).

Pero el mundo no se ha quedado estancado aquí, sino, ha seguido en constante movimiento: en julio de 2012 Estados Unidos fue desplazado en Europa de su condición de primer socio comercial. Esto ya lo habíamos comentado en un artículo anterior. Entonces habíamos dicho lo siguiente: “Las últimas cifras de Eurostat muestran que el valor total del comercio sino-europeo en el mes de julio fue de 35 mil 600 millones de euros, unos 49 mil 400 millones de dólares. Esta cifra supera en 800 millones de euros al valor del comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos y supone un 13.4% de las importaciones y exportaciones totales de la región”.

Luego, en 2012, Estados Unidos fue superado por China como nación comercial más importante del mundo. Recurro a mi fuente para explicar esto: “China ha sobrepasado a Estados Unidos y se convierte así en la nación comercial más importante del mundo por volumen de exportaciones e importaciones durante el año pasado (2012), informa 'Bloomberg'…La publicación considera a estos resultados ‘un gran logro en el desafío de la nación asiática al dominio de EE.UU. en el mercado global’…Mientras que la suma de las importaciones y exportaciones de EE.UU. en 2012 ascendió a 3,82 billones de dólares, según informó el Departamento de Comercio del país norteamericano, la administración de aduanas de China informó que el comercio total de su país alcanzó los 3,87 billones. China tuvo un superávit de 231.100 millones de dólares en el comercio anual, mientras que EE.UU. tuvo un déficit de 727.900 millones…China se está convirtiendo en el socio más importante para países europeos como Alemania, que a finales de la década exportará a China el doble de lo que va a exportar a la vecina Francia, opina el representante del Grupo Goldman Sachs, Jim O’Neill” (9).

Y, una nota muy reciente. También sorprendente. India se convierte en la tercera economía mundial, desplazando a Japón de este puesto. En efecto, el jueves 30 de mayo de 2013, hace solo unos días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio cuenta al mundo que La India había pasado a ser la tercera mayor economía del mundo. La nota internacional fue la siguiente: “La India ha superado a Japón convirtiéndose en la tercera mayor economía del mundo, por detrás de EE.UU. y China, informó el jueves la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)…La OCDE reveló estos datos pese a que, en su especulación, redujo la proyección de crecimiento económico indio para el 2013 al 5,3 por ciento…La economía emergente de La India, actualmente, es la tercera en Asia y quinta en el mundo en términos de Paridad de Poder Adquisitivo (PPA) y alcanzó un crecimiento del 6,7 % en su Producto Interior Bruto (PIB) en 2012.” (10).

Y, en esto es muy importante, que en algunas regiones como en el Sudeste Asiático y, en general, en casi toda Asia, se entrelace un marcado sentimiento por desarrollar sus asociaciones económicas al margen de la injerencia estadounidense. Cierto, es una nota de noviembre de 2012, pero, en esencia, guarda una gran actualidad. Asia ha cerrado sus puertas a Estados Unidos en la futura Asociación Económica Regional Integral que proyectan. El asunto fue en Nom Pen, capital del Reino de Cambodia, en noviembre de 2012. Las notas internacionales corrieron de esta forma: “Si la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en marzo de 2011, en Caracas, se identificó como el nacimiento de un hemisferio post-estadounidense, lo que ocurrió en Nom Pen, capital del Reino de Cambodia, en noviembre de 2012 califica como nacimiento del mundo post-estadounidense. En una reunión cumbre celebrada en este reino de la península de Indochina, los Jefes de Estado y de Gobierno de 15 países del Asia que engloban más de la mitad la población mundial anunciaron la formación de una asociación económica regional integral que excluye a Estados Unidos, hecho calificado como la humillación más grande que ha sufrido Washington en su historia. El presidente Barack Obama asistió a la Cumbre de Nom Pen entusiasta con la idea de lograr la constitución de una asociación transpacífica encabezada por Washington que excluyera a China, propósito en el que su diplomacia había trabajado intensamente. Paradójicamente, las naciones del sudeste asiático más China, India, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda presentes en la Cumbre decidieron otra cosa y el excluido fue Estados Unidos” (11).

También hay fuerte avance de integración en lo que se denomina la Unión Económica Euroasiática para crear una Unión Aduanera y un Espacio Económico Común (Rusia, Bielorrusia, Kazajstán e incluso Ucrania). Y, ampliable, según Wikipedia, a otros Estados de la Comunidad Económica Eurasiática (EurAsEC) y la Comunidad de Estados Independientes. Para Rusia en la actualidad esta región es absolutamente prioritaria. Incluso, algunos analistas han dicho, es más importante que su alianza estratégica con China. El Kremlin ha filtrado algo sobre esto. Entonces a finales de mayo de 2013 el presidente ruso, Vladimir Putin, estuvo en una febril actividad. En primer lugar impulsando la Unión Económica Euroasiática. Se dice, incluso Ucrania estaría interesada en ingresar en esta unión. Las notas son las siguientes: “Esta semana el presidente de Rusia, Vladímir Putin, participó en varias actividades relacionadas con la integración en el espacio postsoviético. El 28 de mayo en Kirguizistán tuvo lugar una cumbre informal de los países miembros de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, cuyo tema central fue la situación de Afganistán. Un día más tarde en Kazajstán se celebró la primera sesión del Alto Consejo Económico Euroasiático a nivel de jefes de Estado que forman parte de la Unión Aduanera de Rusia, Bielorrusia y Kazajstán. Aquí se examinaron las perspectivas de la ampliación de las principales asociaciones de integración. Tras la cumbre de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, el 29 de mayo, en la capital de Kazajstán, Astana, se realizó la primera sesión del Alto Consejo Económico Eurasiático con participación de los presidentes de Rusia, Bielorrusia y Kazajstán: La principal intriga del Consejo se conocía de antemano: la perspectiva de la participación de Ucrania en la Unión Aduanera. A fin de discutir esta cuestión a Astana vino el presidente Víctor Yanukóvich. Kiev quiere el papel de “observador” en la Unión Aduanera. Pero existe una colisión jurídica: en la Unión Aduanera no existe el concepto “observador”. Entretanto, Ucrania obtendría los mayores dividendos económicos justo si participara como su miembro activo. Como resultado de los contactos en Astaná, se decidió pensar en el estatus de observador en los próximos meses y se firmó el pertinente memorando. (12).

Entonces Europa, igual que Estados Unidos, está camino a un papel cada vez menor en el escenario mundial. China ha sido la encargada en recordarle esto a Europa. Mi fuente es la siguiente: “Ahora el gigante asiático indica que la UE debe acostumbrarse a su pérdida de importancia en el escenario mundial. En respuesta a la decisión de las autoridades europeas de aplicar aranceles proteccionistas a los paneles solares fabricados en China, las autoridades chinas ya han anunciado el lanzamiento de una investigación para averiguar si los vinos importados de Europa se venden a precios inferiores al costo. Todavía estamos dispuestos a negociar. Pero estamos empezando a preparar nuevas respuestas”…El control de las exportaciones europeas de automóviles a China se convirtió en una de las medidas de esta índole, y podría afectar vehículos de gama alta como BMW, Mercedes-Benz, Audi, Porsche, Lamborghini, Ferrari y otras compañías” (13).

Aquí, no debemos olvidar, la importancia de China para Europa, sobre todo, en lo que refiere a la adquisición de aviones de pasajeros que en este caso efectúa China de Airbus (empresa europea de fabricación de aviones) consistente en más de 100 aviones de pasajeros en 2013, con lo que sumará más de 400 unidades en los últimos cuatro años (14).

Además, aunque los imperialistas estadounidenses junto a Turquía tienen planeado construir un nuevo Bósforo en el paso del Mar Negro al Mar Mármara y el Mediterráneo, China ha asumido el reto de construir un nuevo canal en Nicaragua igual como la que tiene proyectado en el Sudeste Asiático para sortear el estrecho de Malaca. Una nota sobre el futuro canal en Nicaragua: “Asamblea Nacional de Nicaragua, dominada por el Frente Sandinista del presidente Daniel Ortega, ha aprobado otorgar una concesión, a 50 años, para planear construir el canal, con opción a otros 50 años. Y lo ha hecho a una empresa con sede en Hong Kong cuya experiencia, según detalla la prensa local, parece ser en asuntos relacionados con las telecomunicaciones” (15).

Y, en este contexto, Islandia se convierte en el primer país europeo en firmar un TLC con China. Por supuesto un gran avance para este país (China) que le va permitir, entre otras, negocios en el ártico con posibilidades de navegación y extracción de recursos (petróleo, diamantes, etc.). Las notas internacionales indican lo siguiente: “Islandia ha firmado este lunes (15 de abril de 2013) el Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, convirtiéndose así en el primer país europeo en hacerlo. Este acuerdo ha sido firmado en el tercer día de la visita oficial de la primera ministra islandesa, Johanna Sigurdardottir's al gigante asiático, tras mantener una reunión con el primer ministro chino, Li Keqiang, en el Gran Palacio del Pueblo (sede del Legislativo) en Pekín, capital china” (16).

Entonces, no es de ninguna manera, una retórica o una simple cuestión la reacción de Rusia y China, es parte del equilibrio de fuerzas establecido últimamente en el mundo:

En principio es necesario tomar nota que Moscú en lo sucesivo no aceptará nuevos incumplimientos de Washington a acuerdos preestablecidos. Como se recordará los incumplimientos han sido varios. Solo tres ejemplos: uno, cuando fue disuelta la ex URSS en 1989 y consecuentemente el Pacto de Varsovia. Dos, cuando pidieron a Rusia dejarle de asistir a Irán con los S-300 a condición de que este asunto fuera tratado posteriormente en el mismo Consejo de Seguridad de la ONU y con condiciones desconocidas que luego indudablemente no fueron cumplidas. Tres, cuando le pidieron a Rusia se abstuviera en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU en el caso de la exclusión aérea sobre Libia. El primero motivó al avance de la OTAN casi a las fronteras de Rusia (Europa del Este y Asia Central). El segundo debilitó el potencial de fuego de Irán. El tercero dio origen a la exclusión aérea sobre Libia, una agresión con saña y ventaja, que condujo a este país en lo que es ahora realmente (colapsado). Toda esta patraña fue asimilada, con creces, por el actual presidente Ruso, Vladimir Putin, que califico a Estados Unidos, de un país nada confiable. Particularmente sobre el tercer punto mi fuente dice lo siguiente: “Dando este paso (reacción contra occidente), Rusia pretende justificarse y recuperar su prestigio después de la guerra en Libia. En aquella coyuntura bastó que el embajador ruso renunciara a vetar en el Consejo de Seguridad la resolución sobre la zona de exclusión aérea sobre Libia para que en este país ocurriera lo que, afortunadamente, hasta ahora no ha pasado en Siria. Luego, Moscú exclamaba indignada que la habían engañado” (17).

Entonces, la reacción de Rusia en estos últimos meses ha sido muy fuerte y persistente. Así el 06 de junio de 2013 Rusia probó con éxito un misil balístico llamado "asesino del escudo antimisiles de EE.UU”. Esto es parte de un programa muy amplio desarrollado por este país en lo que refiere a misiles. Realmente una situación que enardece también la carrera armamentística en ciernes. Unas notas a este respecto: “El Ministerio de Defensa de Rusia ha llevado a cabo con éxito la prueba del prototipo de un nuevo misil balístico intercontinental que fue descrito por el viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogozin, como "el asesino del escudo antimisiles de EE.UU". La prueba se realizó en el cosmódromo de Kapustin Yar, en la provincia meridional de Astracán, desde una lanzadora móvil. "Ni la defensa antimisiles estadounidense actual ni las futuras serán capaces de impedir que este misil alcance su objetivo", declaró Dmitri Rogozin….No se especifica a qué tipo pertenece el misil que se probó. En 2012 Rusia empezó a hablar de nuevos misiles. Entonces se trataba de dos nuevos tipos de misiles estratégicos que iban a ser una respuesta al despliegue del escudo antimisiles de EE.UU. en Europa. En particular, Rusia está desarrollando un nuevo misil balístico intercontinental pesado de 100 toneladas que superará incluso al misil más potente del mundo, el Voyevoda, y otro misil balístico intercontinental de combustible sólido que sustituirá a los complejos misiles de quinta generación Yars y Tópol-M” (18).

Por otra parte, las Tropas de Misiles Estratégicos de Rusia (TME) han anunciado que en el segundo semestre de 2013 realizarán más de 200 ejercicios. Así fue la nota que difundió el portavoz de esta unidad del Ejército ruso, coronel Ígor Yegórov. "En el período de instrucción de verano, las TME realizarán más de 200 ejercicios incluidas maniobras tácticas con participación de unidades de misiles", informó. Dijo que varios ejercicios serán dirigidos por el Comandante de las TME. También comentó que en las unidades de las TME fueron creados grupos multiservicios bajo el mando de los jefes de direcciones y departamentos de las TME. "Estos grupos controlarán la instrucción de combate en las condiciones del aumento de los plazos de estancia de las lanzaderas móviles en el campo (en misiones de patrullaje)", apuntó el portavoz” (19).

En el caso sirio, donde probablemente se decidirá la guerra o la “Paz Armada” (algunos analistas se refieren a esto como una nueva Guerra Fría), Rusia juega un gran papel: Cierto, sobre los S-300, el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Riabkov, ha dicho que el suministro de este armamento a Siria frena a algunos cerebros calenturientos de una intervención en ese país. Claramente se refería a Estados Unidos. Lo recordó así el titular de exteriores, Serguie Lavrov. El apunte internacional es el siguiente: “El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Riabkov, dijo hoy (28 de mayo de 2013) que el suministro de sistemas antiaéreos rusos S-300 a Siria podría disuadir a algunos “cerebros calenturientos” de una intervención militar en el país árabe, pero rehusó especificar en qué fase está el cumplimiento del contrato correspondiente. “No puedo confirmar ni desmentir lo de la fase de las entregas, solo decir que no renunciamos a ellas”, declaró Riabkov en una rueda de prensa. Agregó que Moscú comprende la preocupación de otras capitales al respecto pero “no hay motivos para revisar la postura”. Las medidas como ésta, a su juicio, “frenan en gran medida a algunos cerebros calenturientos”, dispuestos a “barajarse una internacionalización del conflicto con participación de fuerzas externas” (20).

Además no olvidemos que los S-300 han creado de facto una Zona de Exclusión Aérea sobre los enemigos de Siria. Veamos esto: “Por primera vez desde su creación, Israel se ha quedado muda, y la razón de ello es que se encuentra acorralada militarmente pues el sistema antimisiles ruso, al parecer, crea una “zona de exclusión aérea” que no sólo acoge a todo el territorio sirio… sino que alcanzaría hasta Israel. La cifra de alcance en kilómetros es de 200, así que echad una mirada al mapa…Si este sistema derriba todo avión en ese radio a la redonda, tenemos que Israel se habría quedado, en la práctica, sin ataque aéreo. Ni más ni menos. Sumadle a esto que cualquier tipo de implicación por parte de Francia, Inglaterra o Estados Unidos en el conflicto (sin la aprobación de la ONU, pues Rusia y China se oponen) implicaría que Rusia e Irán entrarían en Siria y ya han avisado que alcanzarían los Montés del Golán (robados a Siria en la guerra de los Seis días). Lo cual es como decir que invadirían Israel. Echad un vistazo al mapa de la zona y comprobaréis que desde los Altos del Golán hasta Cisjordania hay un paso (21).

Incluso ahora Rusia también quiere cumplir con Irán en lo referido a la entrega de los S-300 firmados a finales de 2007. Además en una nota reciente (sábado, 22 de junio de 2013) Rusia ofrece a Irán sistemas de misiles tierra-aire Antey-2500, en lugar de los sistemas de defensa de misiles tierra-aire S-300. Pero aquí quisiera puntualizar de este último (S-300). Unas notas a este respecto: “De acuerdo a un contrato firmado a finales de 2007, Rusia debió entregar a Irán cinco unidades del sistema S-300PMU-1 por un monto de 800 millones de dólares. Pero, en septiembre de 2010, el entonces presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, firmó un decreto que prohibió entregar a Irán misiles S-300, así como equipos blindados, aviones de combate y buques de guerra en apoyo a la resolución 1929 del Consejo de Seguridad de la ONU (junio de 2010). Poco después, Irán demandó a la exportadora estatal de armas rusa Rosoboronexport por 4.000 millones de dólares ante el Tribunal Arbitral de Ginebra. Rusia está reconsiderando la entrega de los S-300 a Irán: así fue anunciado este 30 de mayo de 2013 por el jefe de la corporación estatal Rostejnadzor Serguéi Chémezov. “Rusia no tiene muchas posibilidades de ganar la demanda presentada por Irán por no haber cumplido el contrato de venta de sistemas de defensa aérea S-300, según el jefe de la corporación estatal Rostejnadzor Serguéi Chémezov. Irán inició una demanda en la Corte de Arbitraje Internacional de Ginebra exigiendo cuatro mil millones de dólares a la empresa rusa Rosoboronexport por el caso de cancelación del contrato de suministro de los sistemas S-300. Ahora estamos tratando de negociar con Irán para firmar un acto de conciliación, hasta ahora sin resultados, comunicó Chémezov el jueves en Amman” (22).

Sobre China recomiendo observar los apuntes consignados más arriba. Aquí sólo quisiera anotar el desplazamiento de Gran Bretaña por China del quinto puesto en venta de armas. “China por primera vez aparece en la lista de los cinco mayores exportadores de armas, según afirma el reciente informe sobre el comercio mundial de armas en 2012, elaborado por expertos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés). Es el primer cambio operado en esta lista después de la terminación de la Guerra Fría. También China ha pasado a ser el primer país asiático que figura entre los cinco mayores exportadores de arma” (23).