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miércoles, 22 de enero de 2020
La escuela, el gran mercado del siglo XXI
En 1998 un artículo de Gérard de Sélys, periodista belga, aparece en Le Monde Diplomatique en su versión francesa. Se trata de “L’École, grand marché du XXIè siècle” un análisis de las pretensiones del empresariado europeo a través de su lobby, la ERT (European Round Table), de hacer de la educación y la formación un sector estratégico vital para las empresas y por tanto de convertir la enseñanza en un gran mercado. Quizá sea una de las primeras veces que se ponen de relieve las verdaderas intenciones de las elites políticas y económicas europeas: poner a la escuela al servicio de los mercados y de los intereses de esas elites y acabar con la concepción de una educación emancipadora y al servicio de la humanidad.
Este artículo, y la publicación ese mismo año -en colaboración con el profesor Nico Hirtt- del libro Tableau Noir, résister à la privatisation de l’enseignement (EPO. Bruxelles 1998) fueron determinantes para el conocimiento y posterior difusión de las ideas sobre la resistencia a la mercantilización y a la privatización de la educación.
En España sus ideas fueron retomadas en los análisis sobre la situación de la educación y los peligros que la acechaban por parte de algunos sindicalistas de la Confederación de STEs, SUATEA en Asturies, que decidimos traducir y difundir varios artículos de estos activistas belgas y que hoy son citados en numerosas ocasiones por quienes se dedican a estudiar y a luchar contra las políticas educativas neoliberales. Sus ideas fueron determinantes para articular la resistencia frente a la ofensiva emprendida por distintos gobiernos en el Estado español contra la enseñanza pública.
Desde estas líneas queremos hacer un pequeño homenaje a Gérard de Sélys, periodista de la Radiotelevisión Belga, activista y autor de numerosos libros, artículos, miembro del PTB, luchador incansable, que ha muerto el 3 de enero a la edad de 75 años con la publicación de la traducción de uno de los capítulos más premonitorios – recordemos que fue escrito en 1998- de Tableau Noir: résister à la privatisation de l’enseignement. Chapître 6: Stratégie.
Estrategia
Por el número de empleos que requiere y las importantes sumas de dinero que moviliza, el sector de la enseñanza es comparable al del automóvil. Esto da idea de su dimensión.
La producción automovilística de los veintinueve países miembros de la OCDE genera un volumen de negocio anual de alrededor de un billón 286.000 millones de US$ (7 billones 500 000 francos franceses, 45 billones de francos belgas) y emplea a cerca de cinco millones de trabajadores.
Los mismos países miembros de la OCDE dedican anualmente un billón de US$ (5 billones 800.000 millones de francos franceses, 35 billones de francos belgas) a la financiación de su enseñanza que da empleo a cerca de diez millones de docentes.
Si se suprime la mitad de los cuatro millones de profesores con los que cuentan los quince países de la Unión europea cuyos salarios constituyen más del ochenta por ciento de los gastos de enseñanza, ¡billones de francos franceses o belgas estarían disponibles para ser utilizados en la guerra competitiva!
Y, además, si pueden, los padres están dispuestos a gastar mucho para evitar que sus hijos estén en paro. Si tenemos en cuenta que hay ochenta millones de alumnos en todos los niveles -incluyendo la Universidad- en la Unión Europea, cuyos padres serían capaces de cualquier sacrificio para evitarles el paro, podemos hacernos una idea sobre la fortuna que está en juego.
Y eso sin contar con el producto de la venta de las escuelas abandonadas y de los terrenos que ocupan. Y sin contar que los patronos (los ricos) venderán en lo sucesivo, y muy caro, cursos que hasta ahora eran prácticamente gratuitos. Y en los que podrán enseñar lo que quieran. Enseñarán lo que necesitan que aprendamos para aumentar aun más sus beneficios, sus fortunas. Nos llenarán la cabeza con su ideología, sus ideas y sus mentiras. Y dejarán de lado lo que no les interesa.
Suprimirán partes enteras de la historia. Porque la historia puede explicar cómo los ricos han explotado siempre a los pobres y que éstos siempre han terminado rebelándose, algunas veces con éxito. Guardarán de la historia solamente los grandes momentos de la construcción de su “democracia” burguesa y de la adquisición de las “libertades”, su libertad de emprender y su libertad de explotar a los otros. Presentarán dos mil años de historia como un largo proceso que conduce “naturalmente” a la libre empresa, estado último, a su parecer, de la evolución de las sociedades humanas. Suprimirán las ciencias sociales, porque las ciencias sociales pueden describir demasiado bien la miseria de los explotados y la indecente opulencia de los ricos. Estas ciencias sociales no tienen, además, ningún interés para la rentabilidad de la mano de obra. Suprimirán la filosofía, porque podría demostrar que su propia filosofía no se fundamenta más que sobre embustes de charlatanes.
Nos atiborrarán, en cambio, en sus cursos-mercancía con las ideas y principios que les favorecen: la competitividad, la flexibilidad, la excelencia, la productividad, la ganancia, la economía de mercado y la supremacía de la empresa privada.
Aunque es totalmente falso, repetirán, en sus cursos, que la competitividad rige toda vida en la tierra. Que es una verdad natural, tan cierta como que los lobos han comido siempre a las ovejas, que los leones han cazado siempre a los antílopes, que las arañas han atrapado moscas en sus telas.
Dirán que es genético. Que no hay nada que hacer. Que hay que pelear para sobrevivir, ser mejor que el otro y aplastarle si es necesario. Afirmarán que los vencidos, los pobres, los marginados han escogido su suerte, fueron perezosos, o está inscrito en sus genes. Explicarán que los vencedores, los ricos, en su caso lo son porque han merecido su suerte, han devorado a los otros de forma natural y que eso está también inscrito en sus genes.
Explicarán que hay que ser “flexible” y “adaptarse”. Flexible quiere decir: trabajar cuando tienen necesidad de mover sus máquinas, noche y día si es necesario, e irse al paro cuando quieran parar sus máquinas. Adaptarse quiere decir: aceptar sus exigencias, trabajar para ellos dónde y cuándo quieran y con los salarios que impongan.
Insistirán machaconamente en la “excelencia”. Habrá que ser excelente o no ser. Habrá que tener, como ellos dicen, “cero defectos”, “cero retrasos”, “cero averías”. Y los que no se avengan a esta obligación de excelencia, serán ceros a la izquierda en la sociedad. Serán expulsados de sus empleos y reemplazados por “excelentes” quienes... aguantarán lo que puedan, durante el tiempo que puedan. El cansancio será un “defecto”, así como estar embarazada, tener preocupaciones, pensar en su enamorado, estar atascado en un embotellamiento, asistir a una reunión sindical, soñar, estar enfermo o leer un periódico.
Dirán que únicamente la “productividad” cuenta. Por ejemplo, si quieren producir el doble de mercancías, tienen la opción o bien de contratar al doble de trabajadores, o bien obligar a los que trabajan a producir dos veces más. Hoy en día la segunda solución es la que casi siempre escogen e imponen. Hoy quieren duplicar, triplicar la “productividad”. Mañana, si habéis aprendido bien en sus cursos que el aumento de producción salvará su empresa, y vuestro empleo al mismo tiempo, aceptaréis trabajar cuatro, cinco, seis veces más o más rápidamente.
Pagaréis muy caro sus cursos dedicados al “beneficio”. El beneficio es la ganancia que sacan de vuestro trabajo. Explicarán que el beneficio sirve para desarrollar la empresa, ampliarla, modernizarla y contratar a otros trabajadores, para vencer a la competencia. Explicarán que “el beneficio” os beneficia a vosotros. Ocultarán con cuidado que las ganancias que sacan de vuestro trabajo no tienen más que un destino: desarrollar cada vez más sus propios beneficios en detrimento de las necesidades sociales de la humanidad.
Habrá también cursos -de pago, claro está- sobre la supremacía de la empresa privada. En ellos defenderán que son “valientes y audaces capitanes de la industria” que han asumido el considerable riesgo de invertir su fortuna personal en pro del desarrollo del mundo moderno y del bienestar general. En primer lugar, no dirán de dónde sale su fortuna personal.
¿Del estado? ¿De un lejano antepasado aristócrata? ¿Del saqueo de las colonias? ¿De la venta de material bélico? ¿De la explotación descarada de la mano de obra en el siglo XIX? Después callarán que las principales invenciones que han permitido el desarrollo humano fueron descubiertas y mejoradas por grupos humanos anónimos. Como han sido y seguirán siendo anónimos los obreros, los técnicos y la mayor parte de los investigadores que mejoran sus máquinas, que inventan otras nuevas, perfeccionan nuevos productos. En fin, ocultarán cuidadosamente que, cuando su empresa está en peligro, lloriquean ante papá Estado y se hacen salvar, en nombre del mantenimiento del empleo, recibiendo fabulosas subvenciones en forma de ayudas o de contratos públicos.
Naturalmente, venderán cursos de economía. De “economía de mercado”. Cursos en los cuales eminentes premios Nobel demostrarán que todo debe venderse y comprarse y que las “leyes de oferta y demanda” no solo son naturales, sino también divinas. Que únicamente estas leyes pueden asegurar un desarrollo armónico de la humanidad. Y que el paro, las crisis económicas, la pobreza y las guerras son “fenómenos” o “calamidades naturales” frente a las cuales no se puede hacer nada, como los maremotos, los huracanes o los terremotos... Se guardarán mucho de explicar que sus crisis económicas son justamente provocadas por esta economía en donde todo debe venderse y comprarse. Se guardarán mucho de reconocer que estas crisis no tienen nada de natural. Nunca la humanidad tuvo la oportunidad de producir tantos bienes como hoy. Pero hay crisis porque estos bienes no se venden. No se venden porque un número creciente de mujeres y de hombres no tienen suficiente dinero para comprar lo indispensable.
Se guardarán bien de explicar, igualmente, que su enseñanza privada y de pago agravará la fractura de la sociedad y la selección social. Entre quienes tendrán un buen trabajo remunerado, quienes tendrán empleos precarios y salarios bajos y quienes no tendrán trabajo. Que será una enseñanza más selectiva y más jerarquizada. Destinada a preparar a los jóvenes a un “mercado de trabajo” más selectivo y más jerarquizado. A la era de los “treinta años gloriosos” (1945-1975), cuando los patronos reclamaban una elevación general de los niveles de formación, y tras un periodo de transición de una década, sucede hoy una era de estiramiento de las capacidades; por lo tanto, de los niveles de cualificación requeridos: se necesitan ingenieros y técnicos cada vez más “capacitados”, pero también una masa creciente de “pequeños empleos” que solo requieren una formación básica. Quieren vender la enseñanza “puntera” y dejar al Estado el cuidado de alfabetizar apenas, en escuelas barracones, a las futuras cuadrillas de barrenderos, vigilantes de aparcamientos y limpiadores de oficinas.
Finalmente, venderán hasta lecciones de democracia. Pero de su “democracia” únicamente. Aquélla en la que los ricos hacen las leyes ocultándose tras los políticos que ellos han hecho elegir. Aquélla en donde los ricos reinan sin compartir edificando hermosos “palacios de la nación” y secretos ministerios en los cuales trabajan hombres y mujeres que les muestran su devoción. O su sujeción. Aquélla que, cuando los pueblos se sublevan, disparan las armas, sin piedad, en nombre del “orden”, el orden de los ricos. Aquélla que fomenta golpes de Estado, instala dictaduras, financia, cuando pueden serles útiles, fascistas, nazis y sus hermanos integristas. Aquélla que provoca guerras para “defender la democracia”. Esa democracia. El poder absoluto de los ricos.
Esto es pues lo que hoy. preparan activamente. Apropiarse del dinero que los Estados, los padres y los estudiantes destinan a la enseñanza. Y vender su propaganda y sus mentiras al mismo tiempo que las únicas materias que les son útiles: los idiomas y algunas asignaturas técnicas industriales e intelectuales.
José Antonio Alonso/Beatriz Quirós, Miembros del sindicato SUATEA
domingo, 30 de octubre de 2016
“La prostitución no afecta solo a las prostituidas, sino a todas las mujeres”
La Comisión para la Investigación
de Malos Tratos a Mujeres ha organizado, por segundo año consecutivo, una
Jornada Internacional en Madrid sobre Prostitución y Trata. La novedad de este
año es que las mesas de expertos han estado ocupadas, únicamente, por hombres.
Los ponentes han hablado sobre el papel de los hombres en la erradicación de la
prostitución.
La Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres celebraba el jueves pasado la Jornada Internacional sobre Prostitución y Trata de Mujeres en el Ayuntamiento de Madrid. Se trata de la segunda jornada consecutiva que organiza la Comisión alrededor de este tema. Asunción Miura, representante de la Coalición Internacional contra la trata de Mujeres en España (CATW), Rosario Carracedo, representante de la Plataforma de organizaciones de mujeres por la abolición de la prostitución, y Susana Martínez, Presidenta de la Comisión para la investigación de malos tratos a mujeres, han sido las encargadas de presentar el acto. Susana Martínez, presidenta de la Comisión, ha agradecido la colaboración a las organizaciones participantes y al Ayuntamiento, lugar en el que se han celebrado estas segundas Jornadas. “Nuestras jornadas, desde los años 90, han tratado la materia desde diferentes perspectivas: tráfico internacional, tratamiento informativo, anuncios… Ahora queremos saber cuál es la responsabilidad de la demanda”, comenta. “Queremos complementar la jornada del año pasado y conseguir un punto de vista más novedoso mediante la implicación de los hombres en la erradicación.
Que sean ellos los que aportan y cuestionen los comportamientos de otros hombres que entienden las relaciones sexuales entre mujeres y hombres de forma dominante”, defiende la presidenta de la Comisión. Martínez ha añadido el efecto que esto tiene en la juventud: “Hay que cambiar el imaginario social”. “Esta Jornada gira en torno a los hombres porque las abolicionistas pensamos que la prostitución y la trata existen porque hay hombres que pagan por ello”, comienza Miura, explicando el porqué de una jornada con solo expertos. “Cada vez hay más hombres en desacuerdo con la prostitución, dispuestos a seguir luchando por una sociedad libre de violencia hacia las mujeres, entre las que se incluyen la trata y la prostitución”, asegura. Miura ha resaltado que “con la violencia, es imposible la igualdad”.
Necesidad de avances
España es uno de los países con más demanda, con más prostituidores. Por ello, el posicionamiento de los poderes públicos es fundamental. “Los partidos políticos tienen que considerar intolerable esta práctica y tienen que incluir en sus programas medidas reales y efectivas para acabar con esta lacra”, propone la representante de CAWT. Rosario Carracedo ha resaltado la importancia de que exista un debate en torno a esta temática. “En 22 años, hemos avanzado conceptualmente. El tema ha formado parte del debate del movimiento feminista, de la doctrina académica… Hemos avanzado y presionado a que los partidos políticos hayan tenido que introducir en su agenda alguna mención, aunque tibia”, reflexiona Carracedo. En el año 1995, el proxenetismo fue despenalizado y, desde entonces, ha habido un total de 30 modificaciones legislativas en el Código Penal. “En 2003 conseguimos que se volviera a incluir la penalización de nuevo.
El Tribunal Supremo lo derogó. En 2015 parecía que lo conseguíamos, pero volvieron a parar la reforma”, cuenta Carracedo. Mientras esto sucede en España, en Europa sí que se ven avances. Francia es un país pro-abolición y ha desarrollado políticas públicas compatibles con la igualdad. Por otro lado, en 2016, el Parlamento Europeo reflejó que la prostitución, el consumo sexual de mujeres por un precio, constituía una práctica de desigualdad. Richard Poulin es uno de los hombres que la Comisión ha seleccionado para estas jornadas. Poulin es Profesor Emérito del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Ottawa y profesor asociado del Instituto de Investigaciones y Estudios Feministas de la Universidad de Quebec. También es autor, entre otros, del libro Sexo, capitalismo y crítica del valor. Su ponencia se ha basado en estos pilares que considera inseparables.
Relaciones construidas en desigualdadQue sean ellos los que aportan y cuestionen los comportamientos de otros hombres que entienden las relaciones sexuales entre mujeres y hombres de forma dominante”, defiende la presidenta de la Comisión. Martínez ha añadido el efecto que esto tiene en la juventud: “Hay que cambiar el imaginario social”. “Esta Jornada gira en torno a los hombres porque las abolicionistas pensamos que la prostitución y la trata existen porque hay hombres que pagan por ello”, comienza Miura, explicando el porqué de una jornada con solo expertos. “Cada vez hay más hombres en desacuerdo con la prostitución, dispuestos a seguir luchando por una sociedad libre de violencia hacia las mujeres, entre las que se incluyen la trata y la prostitución”, asegura. Miura ha resaltado que “con la violencia, es imposible la igualdad”.
Necesidad de avances
España es uno de los países con más demanda, con más prostituidores. Por ello, el posicionamiento de los poderes públicos es fundamental. “Los partidos políticos tienen que considerar intolerable esta práctica y tienen que incluir en sus programas medidas reales y efectivas para acabar con esta lacra”, propone la representante de CAWT. Rosario Carracedo ha resaltado la importancia de que exista un debate en torno a esta temática. “En 22 años, hemos avanzado conceptualmente. El tema ha formado parte del debate del movimiento feminista, de la doctrina académica… Hemos avanzado y presionado a que los partidos políticos hayan tenido que introducir en su agenda alguna mención, aunque tibia”, reflexiona Carracedo. En el año 1995, el proxenetismo fue despenalizado y, desde entonces, ha habido un total de 30 modificaciones legislativas en el Código Penal. “En 2003 conseguimos que se volviera a incluir la penalización de nuevo.
El Tribunal Supremo lo derogó. En 2015 parecía que lo conseguíamos, pero volvieron a parar la reforma”, cuenta Carracedo. Mientras esto sucede en España, en Europa sí que se ven avances. Francia es un país pro-abolición y ha desarrollado políticas públicas compatibles con la igualdad. Por otro lado, en 2016, el Parlamento Europeo reflejó que la prostitución, el consumo sexual de mujeres por un precio, constituía una práctica de desigualdad. Richard Poulin es uno de los hombres que la Comisión ha seleccionado para estas jornadas. Poulin es Profesor Emérito del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Ottawa y profesor asociado del Instituto de Investigaciones y Estudios Feministas de la Universidad de Quebec. También es autor, entre otros, del libro Sexo, capitalismo y crítica del valor. Su ponencia se ha basado en estos pilares que considera inseparables.
“Una de las primeras preguntas que hay que hacerse es cuál es la ventaja para un hombre cuando paga por tener sexo. Lo único que existe es el placer de saber que es más humano que la persona a la que está pagando, porque al pagar por ella la estás convirtiendo en un objeto”, explica Poulin, comparándolo con el racismo, donde hay un sentimiento de superioridad. Es en el “creerse superior” donde se encuentra su felicidad. “La prostitución tiene una relación directa con la violencia sexual, porque mediante el pago se asume un ‘consentimiento’ y conviertes a una persona en prostituida”, refleja Poulin. En España, un 40 por ciento de hombres pagan por tener sexo. Esto fomenta la creación de relaciones en desigualdad, en una sociedad violenta desde el punto de vista sexual.
“La prostitución no es un acto individual, no es una elección ni una relación de compra-venta en igualdad. Los hombres compran sexo para sentirse superiores y esto no afecta solo a las prostituidas, sino a todas las mujeres. Desconocemos que es una relación social de desigualdad entre sexos”, comenta Poulin.
En las últimas décadas, hemos asistido a un crecimiento de la prostitución, de la trata de mujeres con fines de explotación sexual, del turismo sexual y de la pornografía. “Estamos fomentando la aparición de violadores cada vez más jóvenes, insensibles ante la violencia sexual por el consumo de la pornografía. Su imaginario sexual se construye a través de esas imágenes que cada vez consumen más pronto. El único placer importante en la pornografía es el masculino”, denuncia Poulin. Actualmente, los niños comienzan a consumir pornografía hacia los 12 años y las niñas alrededor de los 13.
Regular la prostitución es banalizarla “La banalización de la prostitución se origina en los estados en los que se regula. Desde ese momento, el Estado avala esas relaciones sociales desiguales y, además, vemos cómo crece la prostitución”, plasma Poulin. El porcentaje de prostituidores en los países donde se ha legalizado, como Países Bajos (60), Alemania (66), Camboya (65) o Tailandia (95), es mucho mayor que en otros donde no es legal como Canadá (11,1), Suecia (13), Francia (12,5), Noruega (13) o Estados Unidos (16).
Regular la prostitución es banalizarla “La banalización de la prostitución se origina en los estados en los que se regula. Desde ese momento, el Estado avala esas relaciones sociales desiguales y, además, vemos cómo crece la prostitución”, plasma Poulin. El porcentaje de prostituidores en los países donde se ha legalizado, como Países Bajos (60), Alemania (66), Camboya (65) o Tailandia (95), es mucho mayor que en otros donde no es legal como Canadá (11,1), Suecia (13), Francia (12,5), Noruega (13) o Estados Unidos (16).
Con la legalización, hay una expansión de la prostitución, por lo que se recurre a mujeres extranjeras para satisfacer la demanda que crea el turismo sexual, ya que hay un mayor número de prostituidores locales y extranjeros.
Con la legalización, hay una expansión de la prostitución, por lo que se recurre a mujeres extranjeras para satisfacer la demanda que crea el turismo sexual, ya que hay un mayor número de prostituidores locales y extranjeros. “La trata de mujeres hace que los precios bajen y se fomenta el turismo sexual. Son las políticas del neoliberalismo”, denuncia Poulin, que incluye la perspectiva económica. “No se pueden separar los distintos niveles de análisis”, justifica.
Ideología neoliberal
Los estados con políticas neoliberales han fomentado la desregulación y el fin del Estado del Bienestar. “La ideología imperante es que cada uno es responsable de su suerte. Si has fracasado no es culpa del estado o del sistema, sino tuya, por eso nos encontramos ahora tantos manuales de psicología para tener ‘éxito’ en la vida”, comenta el Profesor. Siguiendo esa línea, Poulin denuncia que a estas mujeres se les inculca la idea de que son culpables y que si están en el mundo de la prostitución es porque quieren. “Estas mujeres no son vistas como víctimas, sino como responsables”, destaca. Y añade: “Además, no tenemos que intervenir en contra de su prostituidor, porque los proxenetas son considerados empresarios o protectores”.
Todo lo que puede hacer el Estado, si considera a las mujeres responsables de su prostitución, es tener una legislación a la que puedan recurrir como cualquier otra persona trabajadora. El Estado permite así que las mujeres evolucionen en ese medio en condiciones que dicen aceptables. “El Estado presenta dos caminos: la creación de burdeles y zonas de tolerancia; y la penalización a quienes no lo hacen legalmente. En ambos casos, quienes pierden son las prostitutas. Si optan por el primer camino, sus ingresos se verán ampliamente reducidos en favor del burdel. Si no lo hacen, serán criminalizadas por el propio Estado”, denuncia Poulin.
La educación como solución principal
“Para luchar con eficacia contra eso, se debe permitir por ley que las mujeres puedan estudiar. Muchas mujeres han dejado su hogar jóvenes, sin estudios, y se han visto sin alternativa a la hora de encontrar un trabajo. Sin otra opción, solo pueden practicar la prostitución para sobrevivir. Es una perpetuación sin fin”, refleja. Asimismo, el Profesor asegura que –además de la legislación- se debe educar al alumnado de los centros educativos para que se impida la captación, pero también para evitar que los niños se conviertan en futuros prostituidores. “Sin clases de educación sexual, el discurso pornográfico es el que enseña a la juventud. Tenemos un problema si ese es el aprendizaje. Si el porno es lo que construye su imaginario, la violencia sexual será considerada como algo común y banal”, reflexiona Poulin.
Para finalizar la ponencia, Richard Poulin ha asegurado que la industria del sexo se debe analizar como un todo, que aúna prostitución, trata de mujeres, turismo sexual y la industria pornográfica, que sirve como propaganda para todo lo demás. “La igualdad se conseguirá cuando no haya relaciones mercantiles”, culmina.
Ideología neoliberal
Los estados con políticas neoliberales han fomentado la desregulación y el fin del Estado del Bienestar. “La ideología imperante es que cada uno es responsable de su suerte. Si has fracasado no es culpa del estado o del sistema, sino tuya, por eso nos encontramos ahora tantos manuales de psicología para tener ‘éxito’ en la vida”, comenta el Profesor. Siguiendo esa línea, Poulin denuncia que a estas mujeres se les inculca la idea de que son culpables y que si están en el mundo de la prostitución es porque quieren. “Estas mujeres no son vistas como víctimas, sino como responsables”, destaca. Y añade: “Además, no tenemos que intervenir en contra de su prostituidor, porque los proxenetas son considerados empresarios o protectores”.
Todo lo que puede hacer el Estado, si considera a las mujeres responsables de su prostitución, es tener una legislación a la que puedan recurrir como cualquier otra persona trabajadora. El Estado permite así que las mujeres evolucionen en ese medio en condiciones que dicen aceptables. “El Estado presenta dos caminos: la creación de burdeles y zonas de tolerancia; y la penalización a quienes no lo hacen legalmente. En ambos casos, quienes pierden son las prostitutas. Si optan por el primer camino, sus ingresos se verán ampliamente reducidos en favor del burdel. Si no lo hacen, serán criminalizadas por el propio Estado”, denuncia Poulin.
La educación como solución principal
“Para luchar con eficacia contra eso, se debe permitir por ley que las mujeres puedan estudiar. Muchas mujeres han dejado su hogar jóvenes, sin estudios, y se han visto sin alternativa a la hora de encontrar un trabajo. Sin otra opción, solo pueden practicar la prostitución para sobrevivir. Es una perpetuación sin fin”, refleja. Asimismo, el Profesor asegura que –además de la legislación- se debe educar al alumnado de los centros educativos para que se impida la captación, pero también para evitar que los niños se conviertan en futuros prostituidores. “Sin clases de educación sexual, el discurso pornográfico es el que enseña a la juventud. Tenemos un problema si ese es el aprendizaje. Si el porno es lo que construye su imaginario, la violencia sexual será considerada como algo común y banal”, reflexiona Poulin.
Para finalizar la ponencia, Richard Poulin ha asegurado que la industria del sexo se debe analizar como un todo, que aúna prostitución, trata de mujeres, turismo sexual y la industria pornográfica, que sirve como propaganda para todo lo demás. “La igualdad se conseguirá cuando no haya relaciones mercantiles”, culmina.
TribunaFeminista
lunes, 10 de agosto de 2015
En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. La privatización de las semillas
La investigación de las
organizaciones Vía Campesina y Grain muestra cómo las corporaciones avanzan
para controlar un insumo básico de la producción de alimentos. “La
criminalización de las semillas campesinas. Resistencias y luchas” es el nombre del informe.
Las grandes empresas del agro impulsan leyes “que privatizan las
semillas” y “judicializan a los productores”. Es una de las afirmaciones de la
investigación realizada por las organizaciones internacionales Vía
Campesina (reúne a
movimientos rurales de todo el mundo)
y Grain,
que analizaron las legislaciones y políticas públicas de más de treinta países
de cuatro continentes. “Las semillas campesinas, uno de los pilares de la
producción de alimentos, están sometidas a un ataque de corporaciones y
gobiernos”, advierte el informe. Las principales empresas del mercado son
Monsanto, Dupont Pionner, Syngenta, Bayer y Dow.
“La criminalización de las
semillas campesinas. Resistencias y luchas”, es el nombre de informe publicado
por la Vía Campesina (VC) y Grain. Analiza la situación de América, Asia,
Africa y Europa. Recuerda que el intercambio libre de semillas, entre
comunidades y pueblos, fue lo que permitió que los cultivos se adapten a
diferentes condiciones, climas y topografías. “Es lo que ha permitido que la
agricultura se extienda, crezca y alimente al mundo”, remarca. Y precisa que
desde la llamada “revolución verde” (década del ’60), cuando las empresas
comenzaron a tener mayor injerencia, se inició un proceso de apropiación de las
semillas, el primer eslabón de la alimentación.
El informe señala que en América
se desarrollan resistencias contra las “leyes Monsanto”. Describe el caso de
Chile, donde tras cuatro años de movilizaciones lograron en 2014 que se
retirara un proyecto de ley que privatizaba las semillas. También resalta el
caso de Colombia, en 2013, cuando las organizaciones campesinas iniciaron una
huelga masiva en todo el país. Bloquearon rutas y paralizaron la producción de
alimentos. El gobierno intentó que el intercambio de semillas indígenas
enfrentara multas o incluso prisión. “En 2011, las autoridades del gobierno
colombiano irrumpieron en los almacenes y camiones de los agricultores de arroz
(en la provincia de Huila), y destrozaron de manera violenta 70 toneladas de
arroz que según ellos no se habían procesado de acuerdo a la ley”, recuerda el
informe. Las organizaciones sociales insisten en la derogación de la ley.
De Brasil, que es el segundo
productor mundial de transgénicos y el gobierno habilitó nuevas semillas,
describe el proyecto de gran escala para el desarrollo de semillas criollas, en
el marco de la Política Nacional para la Agroecología y la Producción Orgánica,
adoptada en 2012. Y remarcaron la importancia, desde 2003, del Programa de
Adquisición de Alimentos, en el que el Estado adquiere las cosechas de los
campesinos. En octubre de 2013, 5000 agricultores brasileños ocuparon unas
instalaciones de producción de semillas pertenecientes a Monsanto en el estado
de Pernambuco.
En Costa Rica, en 1999, el
gobierno intentó modificar sus leyes para cumplir con los requisitos de la
Organización Mundial del Comercio (OMC). La movilización de las organizaciones
sociales impidió la nueva legislación y se avanzó en el camino contrario, por
la prohibición de los transgénicos. En la actualidad, el 80 por ciento del territorio
se declaró libre de transgénicos.
En El Salvador se avanzó en un
plan agricultura familiar que incluye la distribución de semillas a los
pequeños agricultores. “La iniciativa se enfrentó a problemas con el gobierno
estadounidense, al considerar que infringía tratados de libre comercio y
exigieron el fin de la distribución de semillas y que se las compren a
Monsanto”, explica el informe.
El trabajo de VC y Grain detalla el papel de Venezuela, donde se
impulsa un proyecto de ley que limita la entrada de transgénicos y defiende las
semillas campesinas, como parte
de un modelo productivo basado en la agricultura sostenible y la soberanía
alimentaria. Resultado de una serie de consultas nacionales en distintos puntos
del país, define las semillas como un bien público, “herencia colectiva que no
puede ser privatizada”.
México mantiene desde hace más
de una década una lucha masiva en defensa del maíz, el cultivo más importante
del país. Mediante el Tratado de Libre Comercio del Norte se intenta la
introducción masiva de transgénicos. En 2005 fue aprobada una legislación
(llamada ley Monsanto) que abrió paso a los transgénicos. “Le siguió una Ley
Federal de Producción, que criminalizaba el libre intercambio de semillas
nativas. Y le siguió el decreto presidencial para nuevos permisos de
transgénicos”, afirman la Vía Campesina y Grain.
Con esa ingeniería legal, las
multinacionales Monsanto y Dow recibieron 156 permisos para el cultivo
experimental de maíz.
El informe recuerda que existen
pruebas concluyentes de que el maíz transgénico de Estados Unidos ya contaminó
el maíz nativo de México. Dato positivo, los agricultores mexicanos siguen
optando por las semillas campesinas: el 80 por ciento del maíz de México sigue
siendo el criollo.
martes, 11 de noviembre de 2014
Reina Maraz: Boliviana en Argentina va presa sin saber por qué
La boliviana Reina Maraz fue detenida en
Argentina en 2010 y acusada de haber matado a su marido. Se declaró inocente
pero lo hizo en quechua, porque no sabe hablar español. Cuando lleva tres años
de prisión preventiva, la justicia argentina le ha reconocido el derecho a un
intérprete y el tribunal de lo criminal de Quilmes le ha condenado a cadena
perpetua, esta vez con traducción para la interesada.
La aparición de la intérprete, Frida Rojas, en este drama que nunca debió ocurrir en pleno siglo XXI se ha debido a una reclamación de la Comisión provincial por la Memoria (CPM) que, durante una visita efectuada en 2011 a la cárcel de mujeres de Hornos, se encontró con una detenida que no entendía lo que le preguntaban. Las alegaciones de inocencia de Reina Maraz, hechas a través de su intérprete en el juicio, no han conseguido “conmover a las tres juezas” que han sentenciado, el 28 de octubre de 2014, de acuerdo con la petición fiscal de cadena perpetua.
La condenada, nacida hace 26 años en un pueblecito olvidado del Altiplano boliviano, pertenece a la comunidad Kichwua y apenas sabe decir en español “hola” y “chau”; en 2010 se trasladó con su marido, Limber Santos, y su primer hijo, a vivir a Argentina, en la provincia de Buenos Aires. Allí, y según su versión de los hechos, el marido la ofreció como moneda de cambio, para pagar una deuda de juego, a un vecino llamado “Tito” Vilca (fallecido en la cárcel, hace unos meses, por lo que tampoco se ha podido contar con su testimonio), quien abusó sexualmente de ella. Un día de noviembre de 2010, Vilca se presentó en la casa de la pareja y dijo a Reina que su marido se había marchado del pueblo; el 16, la mujer presentó una denuncia por desaparición y poco después apareció el cuerpo, enterrado en un campo cerca del horno de ladrillos en que trabajaban Santos y Vilca. Reina, embarazada entonces de su segundo, fue detenida y encarcelada y ha tardado tres años en saber de qué estaba acusada. En la cárcel ha dado a luz a una niña.
Para Margarita Jarque, directora de procesos estratégicos de la CPM, “el tribunal no ha escuchado la voz de Reina, ni su historia. Inexplicablemente, la sentencia se basa en la grabación de un testimonio del hijo mayor de la acusada, entonces de 5 años, que tres expertos habían declarado inválido”. En su página web, la CPM recoge una declaración de Adolfo Pérez Esquivel, activista y militante de los derechos humanos argentino, Premio Nobel de la Paz en 1980: “Parece que ser mujer, indígena y pobre es una maldición, y este es un tribunal que ha discriminado”.
Según el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (ODHPI), “de conformidad con el artículo 12 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (sobre Pueblos Indígenas) tiene derecho a tener un intérprete y, la última parte del mencionado artículo establece: “Deberán tomarse medidas para garantizar que los miembros de dichos pueblos puedan comprender y hacerse comprender en procedimientos legales, facilitándoles, si fuere necesario, interpretes u otros medios eficaces”.
“En este caso se ha violado ese derecho y han actuado diversas formas de violencia y segregación en forma intersectada. El Tribunal pasó por alto el historial de violencias que fue relatado en el caso y que recayeron en el cuerpo de Reina, también soslayó la importancia de la palabra y de la imposibilidad de expresarse y entender el proceso que tuvo Reina quien solo logró tener una intérprete tres años después. Esta falta de valoración -de las violencias vividas por Reina- y la imposibilidad de entender otra cultura, cuando se habla desde la cultura hegemónica, sin lugar a dudas es una respuesta plagada de discriminaciones del servicio de justicia”.
La aparición de la intérprete, Frida Rojas, en este drama que nunca debió ocurrir en pleno siglo XXI se ha debido a una reclamación de la Comisión provincial por la Memoria (CPM) que, durante una visita efectuada en 2011 a la cárcel de mujeres de Hornos, se encontró con una detenida que no entendía lo que le preguntaban. Las alegaciones de inocencia de Reina Maraz, hechas a través de su intérprete en el juicio, no han conseguido “conmover a las tres juezas” que han sentenciado, el 28 de octubre de 2014, de acuerdo con la petición fiscal de cadena perpetua.
La condenada, nacida hace 26 años en un pueblecito olvidado del Altiplano boliviano, pertenece a la comunidad Kichwua y apenas sabe decir en español “hola” y “chau”; en 2010 se trasladó con su marido, Limber Santos, y su primer hijo, a vivir a Argentina, en la provincia de Buenos Aires. Allí, y según su versión de los hechos, el marido la ofreció como moneda de cambio, para pagar una deuda de juego, a un vecino llamado “Tito” Vilca (fallecido en la cárcel, hace unos meses, por lo que tampoco se ha podido contar con su testimonio), quien abusó sexualmente de ella. Un día de noviembre de 2010, Vilca se presentó en la casa de la pareja y dijo a Reina que su marido se había marchado del pueblo; el 16, la mujer presentó una denuncia por desaparición y poco después apareció el cuerpo, enterrado en un campo cerca del horno de ladrillos en que trabajaban Santos y Vilca. Reina, embarazada entonces de su segundo, fue detenida y encarcelada y ha tardado tres años en saber de qué estaba acusada. En la cárcel ha dado a luz a una niña.
Para Margarita Jarque, directora de procesos estratégicos de la CPM, “el tribunal no ha escuchado la voz de Reina, ni su historia. Inexplicablemente, la sentencia se basa en la grabación de un testimonio del hijo mayor de la acusada, entonces de 5 años, que tres expertos habían declarado inválido”. En su página web, la CPM recoge una declaración de Adolfo Pérez Esquivel, activista y militante de los derechos humanos argentino, Premio Nobel de la Paz en 1980: “Parece que ser mujer, indígena y pobre es una maldición, y este es un tribunal que ha discriminado”.
Según el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas (ODHPI), “de conformidad con el artículo 12 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (sobre Pueblos Indígenas) tiene derecho a tener un intérprete y, la última parte del mencionado artículo establece: “Deberán tomarse medidas para garantizar que los miembros de dichos pueblos puedan comprender y hacerse comprender en procedimientos legales, facilitándoles, si fuere necesario, interpretes u otros medios eficaces”.
“En este caso se ha violado ese derecho y han actuado diversas formas de violencia y segregación en forma intersectada. El Tribunal pasó por alto el historial de violencias que fue relatado en el caso y que recayeron en el cuerpo de Reina, también soslayó la importancia de la palabra y de la imposibilidad de expresarse y entender el proceso que tuvo Reina quien solo logró tener una intérprete tres años después. Esta falta de valoración -de las violencias vividas por Reina- y la imposibilidad de entender otra cultura, cuando se habla desde la cultura hegemónica, sin lugar a dudas es una respuesta plagada de discriminaciones del servicio de justicia”.
Por Mercedes Arancibia
viernes, 13 de diciembre de 2013
EEUU: Salarios de miseria en el país de la abundancia
Se acercan las fiestas, la temporada de las compras navideñas y, lamentablemente, las grandes tiendas minoristas siguen pagando salarios de miseria a sus empleados. Mientras las tiendas ofrecen precios de liquidación, un ejército de trabajadores ganan el salario mínimo, o poco más del salario mínimo, y tienen dificultades para llegar a fin de mes, debido a la escasa remuneración y pocos beneficios que perciben. El secreto oculto que las grandes cadenas minoristas, como Wal-Mart, no quieren que se sepa es que muchos de sus empleados viven por debajo de la línea de pobreza y que, para subsistir, dependen de programas de ayuda estatal como los cupones de alimentación y el servicio de asistencia de salud Medicaid. Sin embargo, en estas fiestas, los empleados de tiendas como Wal-Mart o los restaurantes de comida rápida, que perciben bajos salarios, están luchando por sus derechos.
“Estas han sido las protestas más grandes que hemos visto contra Wal-Mart”, sostuvo Josh Eidelson, al referirse a las manifestaciones coordinadas en ‘Black Friday’ (el día posterior al Día de Acción de Gracias, cuando se inaugura la temporada de compras navideñas). “Hubo manifestaciones en 1.500 tiendas. Más de cien personas fueron arrestadas. Nuevamente Wal-Mart fue objeto de señalamientos públicos, en el que debería ser el día más feliz del año para la mayor tienda minorista del mundo”. Wal-Mart tiene 2,2 millones de empleados, 1,3 millones de ellos en Estados Unidos. La empresa registró alrededor de 120.000 millones de dólares de ganancias brutas en 2012. La tienda fue fundada por Sam Walton, patriarca de la familia Walton. Se estima que tan solo seis miembros de la familia amasaron, en su conjunto, una fortuna que ronda entre los 115.000 y los 144.000 millones de dólares. Estas seis personas tienen más riqueza que el 40% de la población estadounidense más pobre, tomada en su conjunto.
Josh Eidelson me dijo: “La mayor empresa empleadora de Estados Unidos, que es propiedad de la familia más rica del país, es una empresa en la que gran parte de sus empleados depende de los míseros programas de ayuda a los pobres de Estados Unidos. Esto dice mucho acerca de la situación de la economía y el empleo en el país”.
Los empleados de Wal-Mart se han organizado bajo el nombre ‘Nuestro Wal-Mart’, una iniciativa que fue apoyada por el Sindicato Unido de Trabajadores de la Alimentación y el Comercio. Los trabajadores han tomado medidas valientes, al protestar contra la empresa y participar en huelgas cortas. Wal-Mart tomó represalias y despidió a muchos empleados que participaron en las protestas. Barbara Collins es una de las empleadas que fue despedida, tras haber trabajado en la tienda de Wal-Mart de Placerville, California durante ocho años.
Collins contó en el programa de noticias “Democracy Now!”: “Antes de que me despidieran, ganaba 12,05 dólares la hora, y estaba dentro de la categoría de empleada de tiempo completo, pero eso no significaba que siempre trabajara 40 horas a la semana. Algunas veces solo trabajaba ocho horas a la semana, o 16 horas a la semana. De modo que a los empleados que están en la categoría de ‘tiempo completo’, no necesariamente les dan horas para trabajar tiempo completo. Participé en la huelga de ‘Black Friday’ el año pasado y también participé en la huelga de dos semanas realizada en junio. En junio me despidieron”.
El 18 de noviembre, la Dirección Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés) determinó que las huelgas son acciones protegidas por la ley. Collins, quien habló con nosotros desde Bentonville, Arkansas, donde estaba protestando ante la sede mundial de Wal-Mart, nos dijo: “El fallo de la NLRB es sorprendente. Estamos muy contentos de que hallaran que estábamos diciendo la verdad, que [Wal-Mart] incumplió la ley y queremos que nos devuelvan nuestro trabajo”.
El grupo de investigación sobre políticas públicas “Demos” lanzó un informe denominado “A Higher Wage is Possible: How Walmart Can Invest in Its Workforce Without Costing Customers a Dime” (en español: “Un mejor salario es posible: cómo Walmart puede invertir en sus empleados sin que eso les cueste un centavo a sus clientes”). Demos analizó la creciente demanda de los empleados de Wal-Mart de un salario básico de 25.000 dólares al año para los trabajadores de tiempo completo. Catherine Ruetschlin, coautora del informe, sostuvo: “No es solo durante las fiestas que los empleados atraviesan dificultades. Cuando se gana un salario de miseria, siempre es difícil llevar alimentos al hogar. Tras hablar con los empleados de Wal-Mart una y otra vez, nos dimos cuenta de que sus salarios apenas les alcanzan para cubrir sus necesidades básicas y que, para llegar a fin de mes, tienen que sacrificar algo. Tienen que decidir si compran un medicamento o pagan la matrícula escolar, si compran alimentos o pagan la cuenta de electricidad. Los trabajadores como Barbara, que están allí afuera manifestándose, tuvieron la oportunidad de mostrarles la situación a los ciudadanos estadounidenses comunes y corrientes que compran todo el tiempo en las tiendas minoristas y quizá hayan visto que las protestas se han intensificado, pero no se sentían identificados con lo que eso realmente significaba”. El informe explica que “si Wal-Mart utilizara los 7.600 millones de dólares que gasta cada año en la recompra de sus propias existencias, esos fondos podrían utilizarse para darles a los empleados de Wal-Mart que tienen un salario bajo un aumento de 5,83 dólares la hora”, lo que satisface la meta salarial de los trabajadores.
Al mismo tiempo que se desarrolla la campaña por una mejora salarial para los trabajadores de Wal-Mart, existe una iniciativa para exigir mejores salarios en el sector de la comida rápida. Los trabajadores de los restaurantes de comida rápida han organizado protestas y huelgas en más de cien ciudades…y están ganando. En SeaTac, la municipalidad del estado de Washington donde se encuentra el aeropuerto Seattle-Tacoma, los votantes aprobaron una medida para aumentar el salario mínimo de los trabajadores a 15 dólares la hora. Al igual que sucede con los empleados de Wal-Mart, las grandes cadenas de comida rápida como McDonald’s y Yum Brands (que es propietaria de KFC, Taco Bell y Pizza Hut) sustentan parte de sus ganancias con el dinero de los contribuyentes. Mientras que sus empleados, que ganan salarios de miseria, dependen de los programas de asistencia pública como los cupones de alimentación y Medicaid, las empresas logran deducir impuestos de los grandes paquetes de beneficios que otorgan a los directores ejecutivos, como informó esta semana el Instituto de Estudios Políticos.
El salario mínimo nacional es de 7,25 dólares la hora, que equivale a un ingreso anual de 15.080 dólares para un trabajador de tiempo completo. Si el salario mínimo se hubiera ajustado de acuerdo a la inflación desde 1968, ascendería a 10,74 dólares la hora, una cantidad suficiente para hacer que una familia de tres miembros esté por encima de la línea de pobreza. Si los salarios hubieran registrado un crecimiento proporcional a la productividad de los empleados (ya que cada trabajador produce mucho más en una hora en la actualidad de lo que producía en las décadas anteriores), el salario mínimo sería de 18,72 dólares la hora. Y si el salario mínimo se hubiera disparado al mismo ritmo que los salarios del 1% que gana más, hoy en día sería de 28,34 dólares la hora. Estas cifras del Instituto de Política Económica explican por qué el Presidente Obama ha iniciado una campaña para que se aumente el salario mínimo.
El aumento del salario mínimo y el respeto de los derechos de los trabajadores de Wal-Mart, McDonald’s y las demás empresas multinacionales que dependen de subvenciones públicas para sus empleados no se lograrán mediante un decreto presidencial, sino que será el resultado del esfuerzo mancomunado de los trabajadores y sus aliados, tanto en las calles como en las urnas.
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org























































